Durante este lapso, se dejó de utilizar porque "sencillamente no había bloques de arcilla disponibles en la ciudad, y traerlos del interior era un costo muy elevado", señala el ingeniero Pablo Villalobos, de la empresa Procesadora de Arcilla, ubicada en la carretera Interamericana, La Chorrera. Entonces, fue aquí cuando los norteamericanos impulsaron el uso del bloque de concreto en las construcciones panameñas.
Con una presencia casi reducida al mínimo, y suplida por empresas de mediano tamaño de la región de Azuero, el "bloque rojo" mantuvo una lucha silenciosa por recuperar su territorio. Agilizando su carrera para finales del 2001, cuando el Grupo Maribel, pone en funcionamiento la primera planta de bloques de arcilla en la escala industrial, hoy día con una segunda planta mucho mayor y con tecnología de punta con un volumen de producción de 100 mil bloques diarios, suple las ciudades de Panamá, Colón y David.
"El bloque de arcilla es aplicable a todo tipo de construcción, ya sea edificios altos, dupléx, unifamiliares y locales comerciales", arguye el ingeniero Villalobos, director de ventas corporativas de la empresa, dejando por la borda el mito de que "el bloque rojo era solamente útil en las construcciones altas". Además de tener total presencia en las alturas "grandes edificios, tenemos urbanizaciones como Brisas del Golf, donde sólo se han utilizado en un cien por ciento este tipo de bloques, que por materia prima utilizada" arcillas, no causa mayores daños a los ríos y playas, como el bloque de hormigón", puntualiza Villalobos. En tanto que, dentro de las aplicaciones se utilizan en paredes interiores y exteriores, en relleno de lozas, en divisiones internas y muros experimentales, entre otras.
Es un producto utilizable en todo tipo de construcciones.
Es sumamente liviano, en comparación con el de hormigón.
Es refractario al calor, en contrapunto con el de concreto que sí absorbe el calor.
Utiliza arena arcillosa, disponible en todo el país.
La doble cámara le brinda ventajas acústicas.
Los bloques de arcilla se bajan en las obras con grúas propias instaladas en los camiones a diferencia de los otros bloques que se bajan a mano.
Se entregan perfectamente paletizados y forrados en plástico para mayor comodidad, facilidad y seguridad en las obras.
Este producto se realiza mezclando 50 por ciento de arcillas rojas, lo que le da la elasticidad y 50 por ciento de arcilla amarillas, que le dan resistencia.
Dependiendo del grosor de las paredes, este producto se diseña en tamaños de 3, 4, 6 y 8 pulgadas, liderando el mercado con el nuevo bloque de diseño horizontal como se usa en todo el mundo por sus características y ventajas estructurales y por el ahorro de mezcla que no se pierde dentro de las perforaciones verticales como ocurre con los bloques de tipo vertical.