El Hotel Celuisma Los Guayacanes no dejó pasar por alto ningún detalle.
Su tranquilidad y belleza propia, natural, crean una atmósfera relajante, haciéndola una de las opciones más competitivas del país, para aquellos viajeros que buscan un merecido descanso.
Sosiego, no es lo único que ofrece este hotel; que también invita a disfrutar de sus cómodas instalaciones, las cuales ofrecen diversas opciones de entretenimiento.
Una buena idea para disfrutar al máximo del hotel es empezar a recorrerlo, tomando como punto de partida la cascada y el lago artificial, ubicado en el centro de los cuatro módulos de habitaciones.
Este escenario, muestra su esplendor tanto de día como de noche, convirtiéndolo en uno de los sitios tradicionales más atractivos entre los hoteles de Azuero. Tener una cámara a mano y sacar una foto del lugar es una excelente idea.
Los cuatro módulos que componen el hotel guardan en su interior 16 habitaciones cada uno, los cuales ofrecen un estilo campestre y sofisticado, con habitaciones sencillas, dobles, Junior Suite y Master Suite, abarcando así todos los presupuestos.
En cada una de ellas, es posible apreciar el servicio del grupo hotelero español Celuisma, cuyo sello de calidad es el respaldo que ofrecen a los visitantes durante su estadía.
Amenidades para todos
Continuando en la exploración del hotel, la cancha de tenis, donde los gritos de los jugadores, grandes y pequeños conducen en esa dirección.
A un costado de la cancha, se asoma el Fiesta Casino, el centro de apuestas más grande de Azuero.
El disfrutar de sus inmediaciones no tiene una hora en específico, ya que está disponible las 24 horas del día, durante todo el año.
En su interior ofrece máquinas traga monedas, mesas de juego, espectáculos, entretenimiento en vivo, bar seguridad y estacionamientos.
Saliendo del casino, en frente encontrarás el restaurante, que posee el mismo nombre del hotel “Los Guayacanes”. El mismo funciona como restaurante y cafetería, con la característica particular de encontrarse al aire libre.
Su arte culinario está muy influenciado por los platos predilectos del interior del país, pero con un estilo diferente que les da un toque interesante.
Aquí muy bien podría culminar la primera parte del recorrido.
Al día siguiente.
Inicia el día en su piscina, o frente a ella, donde se encuentra un bar que no sólo ofrece una amplia variedad de tragos sino un menú para quienes deseen acompañarlo con algún abreboca.
En la tarde, es posible dar un paseo en la parte trasera del hotel, por las praderas adornadas con árboles frutales para disfrutar.
Adicional un parque con juegos infantiles y una fuente, ideal para meditar el tiempo necesario.