"Hace 25 años y justamente un domingo de Pascua, se abrió el seminario", alegó.
Manifestó que en aquel entonces el monseñor Marcos Gregorio Magrat bendijo el local que albergaría cerca de 40 muchachos campesinos.
"Aquella vez nos sorprendimos porque pensábamos que había 40 jóvenes, pero nos equivocamos porque alcanzaban los 48 ", aseveró.
Relató que con el pasar de los años, el número de jóvenes fue disminuyendo, al punto que el año pasado solo había seis.
García reconoció que sí hay gastos en este seminario como lo indica el Monseñor Uriah Ashley; sin embargo, "cada uno piensa de una forma diferente; yo pienso que se pueden disminuir los gastos, pero el seminario subsiste en medio de altas y bajas", dijo.
Subrayó que faltó mística en el seminario para atraer a los jóvenes y faltó un contacto de evangelización en los campos, donde sí existe vocación; sin embargo, hace falta más información.
Según García, siempre quiso que los futuros sacerdotes nacieran de los campos, pero con este anuncio su sueño de joven se derrumba.
En tanto, Higinio Sánchez, quien fue seminarista en el Seminario Cristo Sembrador de Penonomé, señaló que es una lástima que se cierre porque allí recibió las primeras orientaciones sobre la misión de Cristo.
Manifestó que el seminario estará ahora al servicio de la diócesis, pero se abrirá el próximo año en caso de que algunos jóvenes con vocación sacerdotal quieran formarse.
Por mes, el seminario tiene gastos que superan los 3 mil balboas.
Anualmente, se gastan en mantenimiento y salario más de 40 mil balboas.
Actualmente, no cuentan con el dinero necesario para costear las necesidades.