Una habitación extra nunca sobra. Con unos pocos toques, un espacio puede convertirse en un cómodo y funcional cuarto de huéspedes.
El mobiliario más empleado para este fin son los sofá-cama, las camas plegables y las "nido". El futón en otra alternativa.
Si el área es muy pequeña, el tamaño de los muebles es importante.
Las piezas que se pueden apilar, a saber, sillas, taburetes y mesitas.
Para iluminar el área las lámparas de pie alumbran tanto como las más voluminosas, sin ocupar tanto espacio.
Los muebles transformables son otra solución para decorar y ambientar espacios reducidos. Este tipo de mobiliario, de doble función, es muy práctico. Sofás-cama, mesas de altura regulable y las mesitas que se convierten en banqueta son algunos ejemplos de muebles transformables.
Por su parte, los muebles extensibles y plegables también desempeñan una excelente función en las habitaciones pequeñas, así como los muebles con ruedas, ya que su sencillo transporte facilita la tarea de cambiarlos de una habitación a otra en caso de que necesitemos hacerlo.
Por último, los muebles abatibles pueden ser mesas, sillas o camas fijadas a la pared que, cerradas, parecen un mueble. Así, es bastante sencillo ambientar y decorar una estancia pequeña sin que por ello nos quedemos sin espacio para caminar libremente por la habitación.
La ubicación de cada mueble es también importante para que éstos ejerzan la función que deseamos. En el cuarto de estar, un sofá-cama puede hacer que esta habitación se convierta en un cuarto de invitados en un momento dado.
Para el salón son perfectas las camas que se transforman en puf, mesita o mueble, mientras que para la habitación de los niños, las camas nido y las abatibles son las más prácticas.
Las camas nido pueden guardar debajo de sí otro colchón o una gaveta para guardar desde ropa de cama hasta revistas.
Los futones son originarios del Oriente, consiste en una cama de lamas con colchón incluido que, plegada, parece un sofá.