Datos interesantes
- Construcción. Fueron hechas durante el período de la Corona Española y comparten rasgos comunes como estar rodeadas de edificios eclesiásticos y de gobierno.
- Elemento. Todas estas plazas tienen una fuente situada justo en el centro y donde siempre hay turistas tomándose fotografías para el recuerdo.
- Acontecimientos. En cada una de ellas se recuerda ya sea un evento histórico, de renombre o fue un espacio para representaciones.
- Punto. Son lugares estratégicos donde los habitantes se encuentran.
Según cuenta la historia, cuando los españoles colonizaron al que llamaron “el nuevo mundo” se debían respetar indicaciones, para lo que sería la construcción de las plazas centrales en las ciudades. La norma principal se basaba en que las poblaciones debían crecer ordenadamente alrededor de los cuatro lados de una plaza.
Desde aquellos días hasta nuestros tiempos estas plazas han sido testigos de importantes acontecimientos. Estas son las cuatro más valiosas de América Latina y que todo viajero se permitirá conocer en algún momento de su vida, según la revista Destination/Destino Marriott.

Plaza de la Constitución, México D.
F. Conocida popularmente como el Zócalo de México, tiene tras de sí un contenido histórico que evoca a las culturas prehispánicas y la llegada del mundo español. Consiste en una gran superficie enmarcada en todos sus lados por grandes edificios que proceden precisamente de la arquitectura religiosa y del poder central de la Nueva España.
Es un sitio tan visitado que está delimitado por tres hoteles de considerable importancia: el hotel de la ciudad de México, el Hotel Majestic y el Gran Hotel.

Plaza Mayor, Lima, Perú.
Durante la época virreinal sirvió como mercado, plaza de toros, sitio de ejecución para los condenados y juicios del Santo Oficio de la Inquisición. Hoy día está rodeada por el Palacio de Gobierno, Palacio Municipal de Lima, la Basílica Catedral, el Palacio Arzobispal y el Club la Unión. Además de descansar en sus bancas, puedes pasear sobre una hermosa carroza de estilo colonial tirada por bellos caballos.
Plaza Bolívar, Bogotá, Colombia.
Su área sirvió durante centurias como escenario de representaciones civiles, marciales y religiosas. También guardó el eco del Grito de Independencia del 20 de julio de 1810. Confluyen allí tendencias arquitectónicas iniciando por el período de la Colonia, la Casa Museo de la Independencia y la Casa de los Comuneros; del siglo XIX, la Catedral Primada y el Capitolio Nacional; de la primera mitad del siglo XX, el Palacio Cardenalicio y el Edificio Liévano, entre otros, y el Palacio de Justicia.

Plaza de la Independencia, Quito, Ecuador.
Llamada también la Plaza Grande, es uno de los mayores atractivos del casco colonial de Quito. Está rodeada por cuatro pilares de la sociedad, la Catedral, el Palacio Presidencial, el Palacio de Arzobispo y el Palacio Municipal. En el centro se encuentra un monumento en homenaje a los héroes de la revolución quiteña.
