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Culmina Foro de las Redes Latinoamericanas


Y es que entre Panamá y Colombia se ha desarrollado en los últimos tres años una relación muy fluida, que se ha traducido en intercambios constantes y el arribo de importantes empresas e inversionistas. Todo por esa gran mujer, nuestra embajadora Gina Benedetti -subrayó- que ha hecho un gran trabajo.
Pero la labor de Amparo Alarcón no se ha limitado a una actividad profesional o la formación de nuevas y buenas amistades. También desplegó una intensa labor en el contexto de la responsabilidad empresarial, y un proyecto que abarcó a más de mil 500 niños de Chorrillo, Santa y San Felipe, se transformó en su compromiso sostenido.
Consiste en una diversidad de actividades que van desde intercambios deportivos y culturales, hasta la consolidación de una infraestructura en el Parque Amelia Denis de Icaza que le permite a los niños jugar al fútbol, al béisbol, nadar, estudiar, recrearse.
"realmente conocí el proyecto por Gilberto Arias; y me involucré mucho. Espero que eso siga adelante para que cuando esos niños salgan de sus escuelas tengan este parque donde puedan jugar, nadar; que se nombren unos comités de los mismos barrios para que se encarguen de vigilar que se respeten todas estas mejoras”, expresó.
Una comunicadora que hace 25 años se convirtió en ejecutiva del Grupo Bavaria, ese conglomerado empresarial colombiano que llegó a su vida justo cuando la pena amenazaba con hundirla. Tras una penosa enfermedad su primera hija de 12 años, su María Lucía, había fallecido, y ese roedor del alma que es el dolor de madre la sacudía sin tregua.
"en ese momento me sentí muy sola; mis otras hijas eran pequeñas y yo tenía que demostrarles un valor y una fuerza. Ahí fue cuando, el trabajo fue maravilloso y el grupo empresarial Bavaria, con el que yo empecé a trabajar en Avianca, la línea aérea colombiana, como una familia".
Mi primer trabajo en Avianca –recordó- fue Directora de Comunicaciones y de Relaciones Públicas, y después de ese cargo me nombraron en Nueva York como Assistent Manager del Gerente General de Aeropuertos; todo esto debido a que yo quería salirme de Colombia porque toda la ciudad y todo me recordaba a María Lucía; yo me decía que si ponía distancia entre eso y esto, rompía un poco, y ayuda pero no es verdad, uno nunca se desconecta de sus hijos.
Amparo nació en Bucaramanga, en el departamento de Santander. Hija de Don Víctor Manuel Alarcón, fallecido, y Doña Alicia Carreño; tuvo seis hermanos, dos de ellos murieron en accidentes a edades muy tempranas, 20 y 19, y es madre de María Lucía, ausente; de Adriana, Silvia y Cristina, las tres también magnificas ejecutivas.
Fue Asistent Manager del Gerente General de la línea en Nueva York; de allí pasó a Interline Manager para Avianca en Florida, y luego por 12 años fue la Directora Comercial de Avianca en Roma.
En toda esa jornada Amparo Alarcón Carreño ha sido una colaboradora puntual del Grupo Bavaria y ahora del Sam Miller, que no se considera asimisma como protagónica, pero que rescata para ella una de las cualidades que más la motiva: Lo que más adoro de mi trabajo es la posibilidad de acercarme a la gente y poder conocerla y poder amarla…”
Ser puente entre la gente, fomentadora de relaciones, abridora de puertas, constructora de nuevas amistades allí, a donde la han enviado, y Panamá no ha sido la excepción.
Nunca me imaginé que Panamá… ahí si que me fallaron los pronósticos.. "reflexiona, para añadir que: Panamá es un país maravilloso, tiene una gente maravillosa. Uno conoce mucha gente pero amigos, amigos, son pocos. Me voy teniendo un grupo de amigos que quiero mucho, que los llevo muy cerca y creo que ellos también.
AA: Conocí a la familia Santodomingo bastante temprano, porque Don Alfredo Peña (esto ya es una cosa muy familiar, él era mi suegro) era muy amigo de Don Mario, el papá de Julio Mario, y era inevitable hablar de una familia tan destacada dentro de la industria cervecera; conocí a Julio Mario estando recién casada en un viaje que hicimos a Barranquilla. Fui con mi marido y mis hijas y Don Mario y Doña Beatriz, los papas de Julio Mario nos invitaron a cenar, ya que eran familias amigas. De pronto Julio Mario entró por cualquier circunstancia y él es un hombre con una figura muy especial, es un hombre muy particular que no pasa desapercibido en ninguna parte.
AA: En nuestro caso es increíble, porque papá era conservador, la familia de mamá liberal y yo me identifiqué con el Partido Liberal, sin haber llegado a ser nunca una fanática, no soy política, nunca lo he sido. Hoy por hoy al presidente Uribe le tengo una profunda admiración; por ese presidente yo hasta me entraría en la política. Es un gran líder que tenemos en Colombia, que el domingo debe ser reelegido. Esperamos que sea reelegido y que el país le responda. Es un hombre que lo que a él lo hace grande es ese amor que tiene por Colombia y por nosotros los colombianos.
AA: Veinticinco años, tal vez un poco menos. Llamo a Avianca el todo que es el grupo empresarial Bavaria. Exactamente cuando murió María Lucía como dos meses después mi amiga Mara Macharredi y Loreli Ricchi me invitaron a Roma, y me fui por 15 días y creo que me quedé tres meses, porque me sentí en una ciudad que me acogió, me sentí maravillada con todo lo que Roma me… es una ciudad que nunca acabas de conocer. Yo viví allá después 12 años y creo que todavía no la conozco; voy una vez al año mínimo. Antes de venirme a trabajar a Panamá dije voy a darme unos días antes de volver a empezar otro nuevo trabajo que fue Cervecería Nacional porque yo venía de Avianca. Entonces me fui a Roma en junio y regresé en septiembre de 2002, y en octubre del 2002 estaba aquí trabajando en Cervecería Nacional. Pero Roma para mi es como un puerto al que siempre voy y como que siento que me ha dado mucho.
AA: Mi primer trabajo en Avianca fue Directora de Comunicaciones y de Relaciones Públicas, el cargo que tengo hoy en Cervecería Nacional. Después me nombraron en Nueva York. La empresa que me acompañó mucho, fue maravillosa, es una empresa a la que quiero muchísimo, porque aunque dicen que las empresas no tienen alma, a mi el Grupo Empresarial Bavaria, me dio esa acogida y ese sentimiento.
AA: Sí han sido muchos años, y en un grupo maravilloso, muy eficiente y muy exigente. Yo diría que he sido una mujer que no protagonicé sino que trabajé como el grupo quería que yo trabajara. Siempre traté de darle todo lo mejor de mí. Porque lo quiero muchísimo, porque le tengo un enorme afecto al grupo y a la familia que son los accionistas, porque siempre he sentido que en estos vaivenes, por ejemplo, cuando murió mi hija María Lucía, y después también una de mis hijas pasó momento difíciles enferma en Nueva York, las personas que eran muy cercanas a mí, mi jefe, el presidente de Avianca, los vicepresidentes, toda la gente, la gente de menos rango, eran personas con una gran calidad humana; yo en ese momento necesitaba afecto, y entonces creo que el éxito de las empresas es la gente que la compone , yo estoy convencida de eso porque dado mi cargo he trabajado muy cerca de la gente y me interesa mucho la gente, me interesa llegarle a las personas, porque considero que es la mejor manera de conocerlas y que te conozcan.
AA: Una persona maravillosa. Está casado con una gran mujer que es Beatriz. Ahora uno de sus hijos Alejandro, que es, a su edad, una persona brillante y con una gran visión. Ahora él estuvo en toda esta negociación maravillosa con Sam Miller, que fue para el Grupo y para Colombia y para estos países, que este gran conglomerado, la segunda compañía cervecera del mundo, entrara y hubiera esta fusión de compañías. Yo lo veo así. Julio Mario es un hombre admirable, él viene de una familia con dinero pero yo creo que lo ha hecho, lo ha multiplicado y lo ha multiplicado muchas veces, es un hombre muy inteligente.
AA: Como ha sido una fusión, la familia, su hijo y Carlos Alejandro Pérez, un sobrino de Julio Mario, siguen participando. Alejandro y Carlos Alejandro están sentado en la Junta Ejecutiva de Sam Miller porque parte de la negociación fue recibida con acciones de la empresa. Ellos pasaron a ser parte de este enorme conglomerado en forma muy importante. De lo que conozco a la empresa Sam Miller por ejemplo, he conocido a sus altos ejecutivos he ido a varias regiones, puedo decirte que es gente muy profesional y transparente. Sam Miller es una gran empresa, por algo está en segundo lugar en el mundo, y tiene una gente muy preparada, muy capaz. Yo renuncie porque quiero estar en Bogotá con mi gente, mis hijas.
AA: Ah sí…creo que para la familia es un triunfo que Sam Miller…bueno tan importante sería el Grupo Empresarial Bavaria, tan alto logró llegar, que logró que no solo Sam Miller sino que otras muy grande se fijaron en el Grupo, y tenía muchos…digamos “pretendientes”, que era lo que se hablaba en ese momento. Se especuló mucho. Me sentí muy contenta porque uno se da cuenta que para ambos fue algo muy provechoso, y para Colombia, lograr que esta compañía Sam Miller entrara a nuestro país, fuertemente y como lo está haciendo, nos da y nos ayuda a que nuestra imagen traspase también barreras.
AA: Los colombianos, todos los colombianos de bien, que son muchos; pero me da una enorme tristeza ver, de pronto, desfigurada la imagen de Colombia; porque la imagen de Colombia a veces la gente la unifican con la mala gente que nos da una mala imagen. Las imágenes realmente las dan las personas. Entonces la imagen de un país es su gente. Yo soy muy Colombiana, he vivido mucho en el exterior pero nunca he dejado de venir o de ir. Veo a Colombia con una lucha impresionante. Me siento muy orgullosa de ser colombiana por esa entereza que tenemos los colombianos, esa entereza de soportar por tantos años esta violencia que no es en las calles como la gente piensa, pero es una violencia que se vive y se siente a través de ver todos los desplazados que tenemos hoy en día, la gente que muere inocentemente, es horrible. El narcotráfico ha sido un cáncer no solo para Colombia sino para el planeta, creo que son medidas que afortunadamente se están viendo que aun los países de occidente, los europeos, fuera de Estados Unidos, son países que se sienten ya comprometidos a una lucha contra el narcotráfico que se ha vuelto también un narcoterrorismo; nosotros creemos que gracias a la gente y al Presidente Uribe y también a otros políticos importantes, que han logrado que internacionalmente se viva ese conflicto como el conflicto que es: es un país en lucha, pero un país en lucha con un gran estoicismo con una gran esperanza. A veces una siente que lo miran o le hacen preguntas muy absurdas. A mi me pasó una vez en un taxi que tomé en mi último viaje a Italia: “Señora Usted de dónde es”, me dijo el taxista. – Yo soy colombiana, le dije. – “¿Y no trajo coca?”, me preguntó.
AA: Es una esperanza. Estamos a dos días de las elecciones, y todo indica, las encuestas que yo si creo en las encuestas que Álvaro sale en la primera vuelta. Es un gran presidente. Le ha devuelto el alma a Colombia. Verlo a él, yo no lo conocía; voté por él hace cuatro años, pero no lo conocía sino a través de los medios. Cuando vine a Panamá llegó tan bien nuestra gran embajadora Gina Bennedetti, una mujer maravillosa, que nos invito a un poco de colombianos a conocer al presidente, esa fue la primera vez que pude verlo a él. Y lo ví, y sentí, y te cuento que he visto mucho como para sentir fácil. Lo ví hablar con tanto amor por la Patria y dirigirse a cada uno de nosotros con tanto afecto y tanto interés, y ocuparse de los problemas de los colombianos, que yo dije este hombre es único. Yo creo que si él en ese momento me dice, a mi por lo menos, "necesitamos unos voluntarios para que nos acompañen a una negociación con la guerrilla" .
AA: Nunca me imaginé que Panamá… ahí si que me fallaron los pronósticos. Panamá es un país maravilloso, tiene una gente maravillosa. He conocido mucha gente, amistades gente que está cerca. Uno conoce mucha gente pero amigos, amigos, son pocos. Me voy con un grupo de amigos que quiero mucho, que los llevo muy cerca y creo que ellos también. Me siento muy feliz de esta experiencia panameña porque me integré en un equipo de una empresa cervecera. Profesionalmente me siento que me fue bien.
AA: En la parte de la responsabilidad social, que me enternece cuando se trata de ayudar niños, es algo lindo hoy de las empresas que se ocupan, a nivel mundial, de la responsabilidad social, y aquí tuve la fortuna de encontrarme de que hay una gran conciencia social. En el Chorrillo fue maravilloso, yo no sabía qué era el Chorrillo, San Felipe y Santa; que había que hacer un equipote fútbol; se hizo el equipo “Malta Vigor” y fueron 1,500 niños de los que se seleccionaron cien, a través de lideres comunales que trabajan en estos barrios.
AA: Conocí el proyecto por Gilberto Arias; y me involucré mucho y espero que eso siga adelante para que esos niños cuando salgan de sus escuelas tengan este parque donde puedan jugar fútbol, béisbol, donde pueden entrar a leer, a nadar; que se nombren unos comités de los mismos barrios que se encarguen de vigilar que se respeten todas estas mejoras que se van a ser al parque, porque todo tiene que tener un orden de programación y de desarrollo; todos son guiones que se van armando y se van armando. Yo estoy en esto desde que llegué a Panamá. En octubre se cumplen cuatro años y son cuatros años que estoy en esto y creo que ha avanzado y creo que para el verano del año entrante espero ver de alguna manera, porque yo voy a seguir muy vinculada con Panamá, que este equipo de Malta Vigor van a tener una intercolegial con otros países; afortunadamente todos los proyectos tienen que tener mucho de imaginación y de creatividad, porque eso a la gente la entusiasma, muchas veces no se llega al resultado total como uno lo pensó, pero lo importante es que se avance y que lo continúen otras personas que vienen detrás de uno.
AA: Me voy por que me hacen falta mis hijas, me hace falta mi país. Con todo y que este país (ya tengo cédula panameña), me siento que ha sido una experiencia muy reconfortante, en esta etapa de mi vida, encontrar gente tan amorosa. O sea queme voy muy contenta de haber estado en Panamá. Voy a estar viniendo, voy a estar en Bogotá, donde abriré una oficina, en la que voy a hacer lo que yo se hacer, lo que he hecho por 25 años, voy a asesorar a las empresas que quieran tener de mi parte una asesoría de imagen o los lobbys también mucho entre Panamá y Colombia.
AA; Muchísimo, eso ha sido una gran labor de nuestra embajadora, con gente de Panamá y tu sabes que han venido muchas empresas, industrias colombianas muy importantes. Panamá es un país que Colombia ve con mucho afecto, y ojalá los panameños nos vean igual.
AA: Yo espero que sí, honestamente yo siento que lo que yo pueda hacer bien por mi país, mientras tenga los medios y a través de mi trabajo lo he podido hacer. Yo siento que hay mucha gente, gente maravillosa en Colombia. Estamos tan cerca, yo voy dos veces a Colombia, iba los fines de semana a estar con mi gente: me iba el viernes en el último vuelo y me regresaba los domingos por la noche. Estamos muy cerca y hay mucho interés porque Panamá tiene una proyección. Panamá es un país que ha progresad a un tantísimo en los tres años y medo que yo he estado aquí. Es un crecimiento que yo me asombro porque si así sigue Panamá en 10 años bueno Julio"


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237218
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América