La belleza exótica de las rosas y su gama de colores ha llevado a esta popular flor a adquirir gran relevancia, en jardines y como detalle decorativo.
Sin embargo, una rosa requiere ciertos cuidados para que crezca y florezca saludablemente. Es necesario que estén en un lugar donde la luz del sol les llegue fácilmente, pues si se mantienen en un clima tórrido y ventoso se marchitan y mueren rápidamente. Por eso, se recomienda que se cultiven en el exterior y donde la temperatura no exceda los 25° centígrados.
Según Víctor Ramírez, de Jardinería Ramírez, S.A., la época de verano nos invita a preparar el jardín con las condiciones necesarias para que ésta y otras plantas no sean perjudicadas por el calor, nos permitan disfrutar de su máximo esplendor, floración intensa y gran colorido.
El clima preferido de este tipo de plantas (rosas) es el del atlántico, por lo que el suelo de Panamá representa un espacio apropiado para cultivarlas. No obstante, si se desea realizar el cultivo en el interior de la casa, se debe evitar colocarlas en un lugar muy seco, tratando siempre de regar la maceta en donde se coloque y mover la tierra sin lastimar las raíces de la planta.
El riego debe realizarse todos los días, preferiblemente en horas de la mañana o casi entrada la noche.
Si por el contrario, sus rosas están sembradas en pequeñas macetas y el sol les da directamente, es preferible que se rieguen varias veces al día. Si el recipiente es grande es recomendable hacerlo dos o tres días a la semana.
Al terminar el riego, el pote no debe quedar con agua empozada, pues la acumulación del líquido pudre el tallo del rosal.
Un aspecto fundamental es el abono orgánico. Se necesita un producto que se descomponga en los nutrientes básicos de forma lenta, así la planta tendrá más tiempo de aprovecharlos y absorberlos a través de sus raíces durante el verano.
Plagas. Con el cambio de estación, aumenta el riesgo de plagas en el jardín. Entre las principales se encuentran los pulgones, que constituyen una de las principales plagas de las plantas, se desarrollan especialmente con el aumento de la temperatura y suele aparecer en las puntas de los tallos.
Para eliminarlas, se recomienda aplicar un insecticida sistémico, es decir, aquel que es absorbido por las plantas y los pulgones lo absorben al chuparlas.
Otra de las situaciones que afecta el perfecto desarrollo de la planta es la aparición de hongos. Esta enfermedad produce el retorcimiento de las hojas, la deformación de los brotes y la falta de floración.
Para su control se debe aplicar un fungicida al final del invierno y otro a mediado del verano.
Recomendaciones. No manipule mucho las rosas porque se pueden despetalar, ya que son flores débiles al tacto de la mano. Tampoco coloque las macetas en platos, puesto que esto hace que el agua no se filtre. Lo más recomendable es que el fondo del recipiente tenga pequeños orificios por donde pueda salir el agua.
Podar sus rosas también es bueno, puesto que modela y vitaliza la planta. Existen dos formas de poda, la modeladora, que da forma a la planta y evita un posible aspecto desgarbado. Y la vitalizadora, que estimula el crecimiento de la planta y evitar posibles enfermedades.
Ambas formas son sencillas, sólo es necesario cortar la parte de la planta que esté muerta o con falta de hojas.