El resto de los hermanos de "Chombo" no se han hecho las pruebas de compatibilidad ya que como él dice: "en estos casos no hay forma de que yo se los pida, sino que esto ya es conciencia de ellos".
Héctor Ortega está a la espera de un donante compatible, pero piensa que es muy duro por la cantidad de personas en lista de espera.
Para Héctor, quienes se someten al proceso de hemodiálisis, tienen la vida en un hilo porque están allí, en esas máquinas, cuatro horas, y sufren calambre.
Lo que no se sabe, según Héctor, "es que si el día que te conectas sales o no: sólo hay que encomendarse a Dios".
Otras de sus preocupaciones es que quienes han recibido un trasplante de órgano, no tienen mucha facilidad de conseguir trabajo, y los empleadores tienen la idea errónea que no rinden al 100%.
La Ley 55 del 12 de diciembre de 1995 facilita la extracción de órganos de los pacientes con muerte encefálica en Panamá, sin la necesidad de solicitarlo a los familiares.
Por cultura y para evitar conflictos legales siempre se solicita a los mismos el permiso para obtener los órganos de su familia.
Aproximadamente del 50 por ciento de las muertes encefálicas terminan como donantes, el otro no.
En muchos casos la negación es porque el paciente no manifestó en vida que quería ser donante.