Con estas nuevas variedades se han logrado excelentes resultados y en la temporada seca se cosecharon 1, 500 quintales por hectáreas similar a la granola.
En el invierno el rendimiento de la semilla tradicional cayó y las cuatro variedades chilenas superaron los 1, 500 quintales por hectáreas.
El comportamiento de la genética de la variedad fue resistente.