Si piensa usted cambiar o remodelar una escalera vieja, extenderla o crear unas atractivas escalinatas a la ya existente, les damos algunos detalles de la utilidad de cada una.
Son las más comunes. Se trata de una escalera que sube en línea recta. Se acostumbra colocarlas pegadas a la pared. Es fácil de adaptar a su decoración, ya que sus largueros, las huellas y contrahuellas, son idénticos.
Se forman por dos grupos de escalones, según la altura del edificio o residencia. Los mismos están unidos entre sí en ángulo recto y separados por un descanso. La diferencia de estas escaleras es que no son tan largas en una dirección, como es el caso de las escaleras rectas. Se suelen apreciar en esquinas, contando con una pared en uno de sus lados.
Es importante destacar en este punto, que las escaleras en forma de "U", son muy similares a la de forma de "L"; con la diferencia que su descanso es más grande, dando una vuelta de 180°.
Son las que menos espacio ocupan, pero no se recomiendan como escalera principal, debido a que son poco seguras, además no se puede subir y bajar objetos grandes, como muebles.
En la despensa puede procurar mantener los alimentos seccionados para su fácil manipulación. Coloque las latas por orden de acuerdo al tamaño, manteniendo las más altas atrás y las más pequeñas en la parte de adelante. De esta manera se verá con mucho más orden el espacio, a la vez le ayudará a saber qué tiene de conservas y qué le hace falta por comprar.
Las cestas ofrecen gran capacidad de almacenaje, las cuales pueden ser utilizadas para guardar las ollas y sartenes o cualquier otro utensilio que necesite mantener de más fácil acceso.
Una cocina bien organizada hace que la tarea cotidiana sea mucho más agradable, no es cuestión de disponer de muchos metros si no de aprovechar al máximo el espacio disponible.