L a palabra gazebo fue acuñada en el siglo XVIII para describir un refugio al aire libre, usualmente en un jardín. De igual forma, los paisajistas lo privilegiaron en sus creaciones desde los tiempos victorianos y se les conoce desde la época de los romanos, quienes los utilizaban para descansar o para reuniones sociales.
Hoy en día, la funcionalidad del gazebo no ha variado y éste sigue siendo un espacio independiente dentro de la casa o en un área pública, para el relax.
Por lo general, son estructuras techadas, abiertas y de varias columnas que se construyen con un poco de elevación con respecto al nivel del piso (llevan escaleras). Además, pueden ser diseñadas con pequeñas barandas y con piso de cemento, arcilla, madera, entre muchas otras opciones.
Sobre los aspectos más característicos que encierra este espacio, conversamos con la diseñadora Gisela De La Guardia, quien describe que existen gazebos cerrados en los que se puede integrar un sistema de aire acondicionado para ser utilizado en época de lluvia.
"Los gazebos se caracterizan por ser un 'desahogo' para la casa principal, en donde se pueden celebrar almuerzos, cenas y otros eventos que pueden ir desde lo informal a una completa formalidad. En este último caso, el contraste del espacio abierto y una mesa puesta de manera formal es una forma atractiva que se integra al ambiente".
Con relación a los gazebos ubicados en espacios públicos, estos son aprovechados para llevar a cabo presentaciones musicales o cualquier otra actividad de esparcimiento.
Decoración.
Hoy en día los estilos son muy variados; pueden ser de madera blanca, con balaustres, tallas caladas, techos abovedados y de un concepto más moderno con líneas austeras, piso de basalto y barandas de acero liso por cepillado.
Según la decoradora, los muebles que se usan pueden ser sillas de mimbre, hierro, mecedoras tipo columpio, en fin, piezas enfocadas dentro de las tendencias contemporánea, étnica, clásica o colonial, las cuales son las más populares.
Si bien es cierto, es un espacio en donde la creatividad se abre paso a un ambiente libre enmarcado con elementos naturales.
En cuanto a su construcción, no hay dimensiones estándares, lo único es que se debe procurar que sea un espacio suficientemente amplio para poder acoger a varias personas, con un mobiliario adosado a los costados de los antepechos.
Otra versión.
Desde periodos históricos, las familias también disfrutaban de reuniones al albergo de un emparrillado. Hoy en día, de manera un poco más sofisticada, se sigue conservando este moderno, agradable y atractivo espacio, muy similar a los gazebos.
Los emparrillados o "trellis", como también se conocen, son una versión más básica de los gazebos. Por lo general son estructuras que constan de cuatro o más columnas, con un techo entrecruzado, que puede estar cubierto para protegerse del agua y al que la mayoría le siembra una enredadera, lo que permite un paso de luz solar de una forma muy agradable.
A diferencia de los gazebos, estos pueden tener piso con algún revestimiento, casi siempre de estilo rústico como arcilla, piedra, laja, lo que le aporta un toque único y tropical.
Otro material que destaca en su construcción son los troncos rústicos con formas originales, cemento, hierro, aluminio, bambú y para cubrirlos puede usarse enredaderas, grandes canastas de helechos o cubierta de policarbonato.
En general, cualquiera de las dos opciones, representan una forma funcional de agregar vistosidad a las áreas exteriores de la casa y según los expertos, es una manera de organizar un espacio en donde cada miembro de la familia podrá disfrutar de momentos de entretenimiento o relajación.
De igual forma, el costo de instalación dependerá del modelo y las dimensiones del estilo que se quiera construir.