- Año en que se inició EcoTours, la primera empresa de ecoturismo en el país.
- 980 Número de especies que se encuentran en el bosque tropical de Panamá.
- 1923 Año en que se dio comienzo a los estudios de fauna y flora en el Istmo.
Más datos
- Hernán Araúz es hijo de la antropóloga Reina Torres de Araúz y el cartógrafo Amado Araúz.
- Su vocación comenzó viendo las profesiones de sus padres y su trabajo con científicos.
- Para desarrollarse como guía naturalista e intérprete, fue necesario aprender los nombres de las especies que habitan en Panamá.
La posición geográfica de nuestro país hace que la biodiversidad de flora y fauna sea inigualable.
Aunado a eso, ser ruta de paso de miles de aves migratorias lo convierten en el lugar perfecto donde turistas especializados y científicos realizan estudios y conocen animales y plantas que solo habían visto en libros.

Hernán Araúz, guía naturalista e intérprete con 22 años de trabajo, reconoce estos como aspectos valiosos, y su amplia experiencia realizando giras con turistas lo reafirma.
Labora para Ancon Expeditions Panamá, una empresa propiedad de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON).
Tiene entre sus especialidades la observación de aves, expediciones personalizadas al Darién y la historia del Canal de Panamá.
Los turistas que atiende se interesan por los grandes eventos históricos de los cuales nuestro país ha sido testigo. Araúz se conoce muchas de las leyendas de piratas y de esos tesoros que pasaban por el territorio y eran conducidos a Europa.
Además de historiador, es motivador, sus giras son muy entretenidas, y tiene la habilidad de encontrar e identificar aves exóticas.
Panamá debe su éxito en el ecoturismo a que desde 1923 ha sido objeto de estudio y ha tenido el respaldo de instituciones reconocidas mundialmente en ecología tropical.
La presencia de tribus indígenas diversas y de fácil acceso es otro aspecto valioso que posee nuestro territorio, e ideal para los viajeros que buscan paseos relacionado con el medio ambiente.
Sin embargo no es hasta 1992 que está llegando este tipo de turista, que se diferencian de los demás por tener estudios en todo lo referente a biología y por su vestimenta que los muestran siempre preparados para la expedición: pantalón caqui, botas, binoculares y guía en mano.
Son observadores; como son conocedores, realizan preguntas inteligentes y tratan de recopilar más información sobre los ecosistemas.
Araúz dice que de cada 10 turistas, 8 ya han viajado a Costa Rica y otros destinos tropicales, pocas veces nuestro país es el primer sitio al cual viajan, aun así, la mayoría conoce de antemano la reputación de espléndida naturaleza con la que cuenta el Istmo.
La isla de Barro Colorado es la más estudiada del mundo y por ello, una de las que más turistas atrae.
Existen otras zonas interesantes como las tierras altas de Chiriquí, el corredor atlántico, que va de Bocas del Toro, norte de Veraguas y Coclé; el Pacífico occidental, tierras bajas y Azuero. La zona del Canal y la selva del Darién.
De 980 especies de aves, 150 provienen de Suramérica y solo llegan a Darién.
La selva cuenta con 4 especies de guacamayas que no son las mismas de Centroamérica.
Nos cuenta Araúz que Chiriquí es un tesoro en cuanto a flora y fauna, pero posee especies que se pueden encontrar en Costa Rica, mientras que las del Darién son exclusivas, es por ello el valor que tiene para los visitantes especializados.
Otros lugares para realizar ecoturismo es el Parque Metropolitano y el Parque Soberanía, son recomendados para visitar por estar situados en la capital y porque desde allí empieza la cobertura boscosa de la cuenca del Canal.