El uso de los sistemas de aire acondicionado es cada vez más común en las viviendas, pero si no proporcionamos a dicho sistema los cuidados necesarios, puede que no cumpla bien su función o requiera de un consumo energético mayor.
Antes de adquirir una unidad de aire acondicionado, hay que considerar ciertos detalles, como explica Pedro Martiz, gerente general de Coold World.
Lo primero es la eficiencia que generalmente se encuentra en las especificaciones con las letras EER (Ratio de Eficiencia Energética). Cuanto mayor sea el número, mayor será la eficiencia y menor será el coste de funcionamiento del aparato. Las unidades pequeñas actualmente rondan un EER de 11, mientras que las más eficientes suelen tener un EER de 13.
Capacidad. Otro elemento a considerar es la capacidad en los aires acondicionados, la cual se mide en BTU/h (British Thermal Units por hora). Un mayor número indica una mayor potencia. Para una habitación de unos 40 metros cuadrados, sería suficiente con 5000 BTU/h mientras que para una sala de 300 metros cuadrados se necesitarían unos 19.000 BTU/h, un valor realmente elevado. Es muy importante elegir la capacidad correcta. Una unidad pequeña no tendrá potencia suficiente para enfriar la habitación en un día caluroso y una unidad grande enfriará la habitación demasiado rápido y elevará la humedad del ambiente.
Tipos. Existen en el mercado aires tipo ventana, de pared, sistemas portátiles, aparatos de climatización central para toda la vivienda. Hace algunos años, los aparatos de ventana eran los predominantes, pero ahora los sistemas de split o de pared son los más utilizados. La habitación donde se van a instalar debe estar termicamente aislada, con cieloraso para el techo, puertas y ventanas selladas de manera que el aire no se filtre al exterior.
Mantenimiento. Debe realizar inspecciones generales, así como tomar periódicamente lecturas de corriente, voltaje, temperatura, presión, flujo y niveles de fluidos del equipo.
La lubricación y alineación de motores, verificación y ajuste de las correas, el lavado del serpentín y el reemplazo de filtros son actividades que pueden ser realizadas dentro de un programa de mantenimiento preventivo, por el propio personal encargado del equipo.
Cuando se trata de pruebas de presión, recargar los niveles de refrigerante, probar los sensores y termostatos, reparar e instalar accesorios eléctricos y mecánicos, se recomienda solicitar los servicios de una empresa de mantenimiento o contactar al propio fabricante.
El equipo de aire acondicionado provoca altos costos de operación, por consumir más energía cuando funciona por debajo de su eficiencia.