Hay que tener en cuenta que no existen bonsáis de interior. Todos los árboles crecen en su estado natural en el exterior, por lo tanto, los árboles bonsáis tienen las mismas necesidades de aire, luz, sol, etc, que los demás. Lo único que se debe cuidar más son los riegos y las heladas.
Al estar un bonsái en una maceta pequeña, tiene muchos más riesgos de secarse que un árbol grande. En el campo, los árboles hunden sus raíces profundamente en la tierra para buscar agua, y a su vez esto les protege de las heladas, ya que en épocas muy frías, lo que sufre es la raíz.
La vieja costumbre japonesa es regarlos tres veces; una por la maceta, una por el suelo, y otra por el árbol. Al ir y venir sobre su colección tres veces le permite al agua penetrar en el suelo y la maceta y además deja agua para que beba la planta.
Necesitan una buena ubicación es donde reciba el sol de la mañana o de la tarde, este último es muy intenso por ende trate de ofrcer un poco de sombra a su planta.
Con respecto al riego, necesitan regarse atendiendo a sus necesidades o sea todos los días o dos veces por día, dependiendo de la humedad del ambiente. Son amantes del agua de lluvia o mineral, si se encuentra obligado a regarle con agua del grifo, dejela reposar al menos un día así reducirá el cloro que tanto les perjudica.
La poda, es recomendable que la realice durante los meses de enero, febrero eliminando las ramas que han crecido en exceso o bien para darle un estilo diferente.
Lo debemos de transplantar dependiendo de la variedad del bonsái ya que algunas variedades desarrollan las raíces mas rápido que otras. Se recomienda hacerlo en un promedio de 2 a 3 años y no necesariamente cambiaremos el tiesto pero si la tierra ya que esta tendrá agotada sus nutrientes.