UN FACTOR primordial que interviene en la selección del color, además de la edad, son los gustos personales y las actividades que se realizarán en las habitaciones. Además serán habitadas por personas de diferentes edades y con ello, diferentes necesidades.
Primero hay que tomar en cuenta de qué habitación se trata, ya que la habitación de un bebé, de un adolescente o la suya, no necesariamente van del mismo color.
Tiene como finalidad estimular sus sentidos, por ende el color se torna en un elemento determinante para promoverlos. Para lograrlo es muy sencillo, sólo debe buscar colores primarios, escoger un tema o jugar con los colores pasteles. Su creatividad hará que su pequeño tenga la idea de estar dentro de un mundo fantástico.
Si la habitación del bebé resulta ser pequeña, puedes pintar tres de las paredes en color claro y sólo la cuarta de un color contrastante y utilizar los colores vivos en otros elementos decorativos como: marcos de cuadros, organizadores, libreros o lámparas.
Esta debe ir de acuerdo a su personalidad. Un adolescente estudia y son una gran cantidad de elementos los que utiliza como parte de su recámara que van muy de la mano de sus gustos y preferencias.
Estos pueden ser motivos como autos, motocicletas, aviones, barcos, películas, sus artistas favoritos y otros elementos importantísimos son su escritorio, su computadora, por tanto colocar un solo color en toda la habitación permitirá hacer un mayor uso del resto de los elementos sin que exista el riesgo de tener una gran cantidad de colores y motivos dentro de una decoración.
Si deseas lograr un efecto especial en este espacio íntimo y una excelente iluminación, entonces los colores claros son los que debe utilizar en las paredes. Si por el contrario, desea una sensación de penumbra ésta la puede obtener no sólo con la ayuda de un controlador de intensidad en sus lámparas, sino eligiendo colores tales como azules, verdes, ocres, combinados con zócalos de madera o recubriendo la mitad de la pared desde el nivel del piso a 1 metro de altura, en madera o tapiz estampado y el resto con los colores sugeridos.
Recuerde que el color de su pared debe ser tomado en cuenta cuando decidas el color de tus cortinas, galerías, edredones y alfombras.
Algo muy importante es no tener plantas que estén enfermas o muriendo dentro de su hogar u oficina. Estéticamente son inaceptables, roban la energía chi y crean desbalances.
Los espejos, luces y las obras de arte son recursos muy utilizados por el Feng Shui.
Este elemento decorativo colocado estratégicamente añaden luz natural a un espacio oscuro, descubren entradas y crean la sensación de más amplitud. Ellos pueden reflejar la luz y el paisaje exterior dentro de un local que de otra manera estaría apagado.
La iluminación puede armonizar el ambiente: luces claras y brillantes, similares a la luz solar en los sitios como la cocina o donde quiera que trabajamos y leemos.
Luces más suaves y discretas en las salas y locales donde socializamos, más íntimas en la recámara. Muchas veces los espejos y las luces cambian totalmente el propósito de un espacio.
Estos y muchos detalles más, unidos a la buena decoración al estilo Feng Shui pueden hacer que su vida personal y los negocios den un giro positivo, siempre y cuando ponga en práctica esta milenaria técnica empleada por los chinos.