Los muebles vintage se presentan como una opción para decorar ambientes. A medio camino entre lo "hippie" y la contracultura, el estilo de los locos años que van entre los 40 y los 60 está de regreso, y al igual como ocurre con la ropa, se han convertido en objeto de culto para los que apuestan por poner en su vida un toque retro y moderno.
Así, en los interiores de hoy se aprecia un "revival" de la decoración que definió el primer modernismo. Tras interiores únicos y distinguidos, muebles y piezas del pasado se fusionan con lo actual.
La tendencia "vintage" conquista nuestros espacios, eligiendo del pasado piezas de reconocido diseño.
Puesto que con ciertas pautas, y un poco de audacia y elegancia, todo se puede mezclar: un sofá antiguo retapizado con una tela "ultramoderna", hasta una lámpara de última tendencia con una pantalla de los ?60; como un escritorio antiguo de madera clásica con sillas y lámparas actuales.
En conversación, la decoradora Adriana Rodríguez explica que, los espacios contemporáneos tienden hacia la individualidad, hacia una imagen que los identifique y destaque. En esta búsqueda, se revaloriza el diseño, no sólo en los detalles actuales, sino en la adquisición de muebles y objetos de firma, de reconocidos diseñadores internacionales y la búsqueda se extiende a iconos del diseño de décadas anteriores.
"Esta tendencia reivindica especialmente los diseños de los años ?50, por lo que se le llama Vintage o Mid Century Modern".
Detalles que distinguen.
Al estilo "vintage" también lo define el color: el rojo resalta el clima de los años ?50; y los verdes y amarillos se suman para avanzar en los ambientes.
Además, la vuelta del Mod (por Modernism: estilo de vida basado en la moda y la música, desarrollado en el Reino Unido a finales de la década de 1950 y alcanzando su esplendor durante la primera mitad de la década de 1960) se concreta en diseños de colores que contrastan, como la combinación del blanco y el negro.
Paredes empapeladas con osados estampados; la fuerte presencia de maderas y el cuero (con o sin pelo), son otros ingredientes que subrayan el estilo.
En cuanto a estructuras, las formas se tornan puras, curvas o rectas, pero con esquinas suavizadas; y originales muebles de acero, restaurados, de los años 20 se transforman hoy en verdaderas obras de arte moderno.