Rascacielos de infarto, 365 días de sol al año, los mejores hoteles del mundo, playas de ensueño, safaris por el desierto, campos de golf, centros comerciales de primer nivel, etc. En apenas diez años, Dubái ha pasado de ser una pequeña ciudad de pescadores a convertirse en uno de los destinos más visitados por todos aquellos que buscan unas vacaciones exclusivas y diferentes.
Gracias a sus 10 millones de turistas al año, Dubái se ha convertido en uno de los lugares más de moda del momento junto con Tokyo, Hong Kong, Londres o Nueva York.
Uno de los símbolos de Dubái es el Burj al Arab, el hotel más lujoso del mundo, también llamado “La vela”. Su altura de 321 metros, algo menos que la tour Eiffel- resulta impresionante, aún más sabiendo que se ha construido encima de una isla artificial.