varidades

El renacer de la ciudad de Bilbao y la apuesta por el Guggenheim


Bilbao, capital del País Vasco en España y, en el pasado, una urbe contaminada por el paso de la actividad minera, es hoy muestra ejemplar de como en poco tiempo puede reconvertirse una ciudad y ser ejemplo en el servicio de turismo y gastronomía.

Gran parte de las obras que se desarrollaron para reconvertir Bilbao son el reflejo que lo que está sucediendo hoy día con Panamá. Construcción de museos, saneamiento de ríos, puertos, nuevo sistema de transporte, ampliación de aeropuertos y edificios diseñados por arquitectos reconocidos. Quizás el defecto de Panamá es que no cuenta con un plan organizado para poder lograr la meta en los 10 años que le tomó a Bilbao.

Tampoco se promueve en serio la marca país. En cada esquina o cualquier proyecto en esa ciudad europea se pega la palabra Bilbao. Tal es el ejemplo del sistema de trasporte masivo llamado Bilbobus.

No solo Bilbao y Panamá encuentran semejanza en los nuevos proyectos; tradicionalmente ambos lugares han sido un importante centro de actividad marítima.

 

Cronograma.
En 1991 se dio impulso al llamado plan de revitalización de Bilbao, siendo el centro de todo el esfuerzo un mega museo. Para ese entonces la cifra de inversión asustaba a las autoridades y al propio pueblo: 100 millones de dólares.

La apuesta dio premio. Las autoridades vascas hicieron contacto con Solomon R. Guggenheim Foundation, logrando llegar a un acuerdo para la construcción del museo de Bilbao. La clave de todo fue la contratación de Frank O. Gehry, uno de los arquitectos vivos más famosos del mundo. Gehry presentó por primera vez el diseño de la obra en Bilbao en febrero de 1993.

 

El 3 de octubre se inauguró el Museo Guggenheim de Bilbao en medio del exceptisismo de muchos de los habitantes de esta ciudad vasca. Sólo en el primer año de haberse inaugurado, las dudas por la apuesta de 100 millones se desvanecieron. Bilbao empezó a tomar forma de ciudad turística, dando paso a otras actividades económicas como la gastronomía de alto nivel.

La obra del museo de Gehry resalta por su cobertura de delgadas placas de titanio y paredes externas en forma de curvas que por debajo contienen piedra caliza. Es decir, la obra de Gehry está compuesta principalmente por piedra caliza, acero, vidrio, hormigón y una costosa cobertura externa de titanio.

 

El guía turístico David Elexgaray concluyó en que la obra fue construida con una mezcla de materiales de alto costo con productos comunes como el hormigón, dejando un contraste interesante.

Elexgaray dijo ser testigo de cómo el museo Guggenheim se convirtió en el motor que nuevamente le ha dado vida a Bilbao, aunque la actividad turística en la actualidad se encuentra resentida por la crisis europea y una baja en la llegada de visitantes estadounidenses.

Paralelo a la construcción del museo, se trabajó en el saneamiento del río Bilbao que atraviesa toda la ciudad que lleva el mismo nombre. También se mejoró el sistema de transporte con buses modernos y un tranvía.

Edificios antiguos fueron restaurados, entre ellos la antigua bodega de vinos llamada La Alhóndiga, construida en 1909 y restaurada por el diseñador francés Philippe Starck en 2010.

En Panamá son muchas las coincidencias con las nuevas obras de Bilbao. En el país se construye el biomuseo “Puente de Vida” también diseñado por el arquitecto Frank O. Gehry el cual tiene más del 70% de avance con una inversión que supera los 40 millones de dólares. Se trata de la primera obra que desarrolla Gehry en América Latina.

Al igual que el museo de Guggenheim en Bilbao, el edificio “Puente de Vida” cuenta con paredes curvas y demás formas extravagantes que caracterizan la genialidad del arquitecto Gehry. La firma KPMG calculó en un estudio que el museo le dejaría a Panamá unos 277 millones de dólares en beneficios durante los primeros cinco años de operación. Pero no solamente las dos ciudades están conectadas por obras del arquitecto Gehry.

En Panamá también se desarrolla un proyecto de saneamiento comparable al del río Bilbao. Se trata de la recolección y tratamiento de las aguas residuales de los ríos y costas de la ciudad capital, llamado “Saneamiento de la Bahía de Panamá”, a un costo de 321 millones de dólares.

Lo que está por verse es si Panamá adopta el sistema de lavado y barrido diario de sus principales calles que tiene Bilbao, convirtiéndola en una ciudad impecable y limpia.

Paralelo a estas obras, se construye en la ciudad de Panamá la primera línea del metro, a un costo de mil 400 millones de dólares, la cual debe entrar en funciones en 2014.

También en Panamá el diseñador Philippe Starck trabaja en la construcción y diseño de uno de los edificios privados de la avenida Balboa.

A pesar de todo este desarrollo, Elexgaray tiene una conclusión sobre la clave del éxito de este esfuerzo de reconversión: todo debe estar pensado primero en la población residente, y en segundo plano para los visitantes.

El futuro determinara si la apuesta de Panamá logra sostenerse y avanzar hacia una metrópolis de primer mundo. Panamá sólo tiene una ventaja sobre Bilbao, el Canal que está en ampliación a un costo de 5 mil 300 millones de dólares.


fecha edicion
old id
779254
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América