Además, la vegetación, ya sea en el interior de las
viviendas o en los jardines de las mismas, aporta alegría, calidez y un aroma natural apropiado a cada actividad y a cada personalidad, al tiempo que eleva la calidad biótica del hogar. En cuanto a las que se cultivan en macetas, pero en el exterior, su finalidad es crear ambientes acogedores. Cada una de las especies tiene sus necesidades propias y requerimientos, por eso es importante que para que luzcan con su máximo colorido se ubiquen en lugares adecuados. Es importante que sepa aprovechar la infinidad de posibilidades que le presentan las distintas orientaciones de las fachadas, la presencia de sombras creadas por los aleros del tejado o porche, al igual que toda la amplia superficie soleada que poseen las verjas, las barandillas o las terrazas.
Siempre debe recordar que para que su jardín luzca hermoso debe seguir al pie de la letra las recomendaciones aquí brindadas.
Casi todas las que se venden en el mercado actualmente como plantas de interior, proceden de climas tropicales.
Por este motivo, no pueden desarrollarse en la terraza o jardín y tienen que pervivir en el interior de la casa.
En invierno deben mantenerse alejadas de la calefacción y en verano protegidas del aire acondicionado.
Y como medida de cuidado general para todas, a la hora de limpiarlas, nada mejor que pasarles un paño húmedo por las hojas. Si en vez de agua se humedece en cerveza, todavía mejor. En caso de salir de viaje y tener que permanecer varios días fuera de su vivienda, una medida práctica para regarlas y evitar así que se mueran, consiste en situar un cubo en un nivel superior y agruparlas debajo.
A continuación se introducen unos cordones gruesos en el agua y se hunden sus extremos en la tierra de las macetas; el agua llegará a ellas por capilaridad.