La limpieza de esta área no tiene por qué ser una pesadilla, hay métodos fáciles que puede emplear para crear condiciones higiénicas y armónicas.
A continuación le ofrecemos una lista de prácticas sugerencias que podrán aplicar en su hogar.
Horno.
Después de usarlo, límpielo con un paño humedecido con bicarbonato sódico. Si tiene grasa pegada, debe encenderlo hasta que tome un poco de temperatura, aplique antigrasa o lavavajillas, deje que actúe y emplee abundante agua. Se recomienda para los malos olores, colocar unos trozos de cáscaras de naranja o limón con el horno encendido a temperatura media.
Estufa.
Retire los quemadores y tapas superiores, utilice un poco de limpiador cremoso o en polvo y restriegue la zona donde se colocan las hornillas, enjuague y acomode los accesorios. Por ejemplo, si se derrama leche, azúcar o se pega plástico, debe retirarlo inmediatamente con un brillo, no deje que se enfríe. Si se ha quedado sin producto, puede rociar con amoníaco o detergente por una hora y secar con un paño.
Azulejos.
Aplique un antigrasa en esta zona y déjelo trabajar unos minutos. Si la grasa se ha adherido, remuévala con una esponja de acero, no olvide las uniones, luego pase un paño hasta que se vea brilloso, excepto cerca de la estufa, en el resto bastará con pasar un paño con desinfectante.
Extractor.
Si está sucio, impide que se eliminen los vapores y olores. Antes de limpiarlo, recuerde desconectar el interruptor de contacto.
Para que no se acumule la grasa, puede pasar un trapo humedecido con desgrasante por la campana. Conviene que lo limpie a fondo una vez a la semana.
Las parrillas que actúan de filtro, rocíelas con un antigrasa, el interior de la campana, con una esponja impregnada de amoníaco. También puede usar un cepillo pequeño, enjuáguelo en agua caliente y séquela bien. En el exterior, si es de acero inoxidable, utilice una cucharadita de bicarbonato.
Lámparas.
La grasa y los vapores tienden a irse hacia arriba. Las fluorescentes o de techo necesitan un aseo frecuente, siempre deberán estar apagados y fríos para su limpieza. Puede usar líquido para cristales o alcohol que arrastra la grasa pegada.
Cubiertas.
Deben estar despejadas para facilitar el trabajo. No use cuchillos para retirar las impurezas, frote con una esponja de nailon especial para superficies delicadas.
Las de mármol son delicadas, pase un paño con agua con jabón inmediatamente.
Para las plastificadas, emplee agua y una cucharadita de bicarbonato, luego enjuague. Las de madera de teca o caoba, una vez al año deberá limpiarlas con aceite de teca o linaza.
Alacena.
Siempre se acumulan migas y restos de alimentos, especialmente en polvo o molidos como el azúcar, sal, café y demás.
Una vez al mes retire estos restos, con un paño humedecido con lavavajillas. Antes de guardar los artículos, deje secar bien su interior.