Una casa de playa es el anhelo de muchos, porque es el refugio idílico donde escuchamos el armonioso sonido del mar.
Es por ello que su decoración debe ser especial, porque solo con ella lograremos sentirnos cómodos.
El sol es el elemento que define esta vivienda. Diséñala tomando en cuenta la luz y el calor.
Sácale provecho a los colores característicos de la temporada como los blancos, verdes y azules, este último primordial para restar luminosidad a la sala. Evita las gamas cálidas, pues la sensación de agobio será insoportable.
Para hacer brillar tu casa, usa el blanco, ya que potenciará el efecto del sol. El verde claro, aumenta la claridad y si es oscuro, la reduce. Aprovéchate de esta versatilidad.
Los tejidos ayudan a respirar; reemplaza las fundas de las almohadas y las sábanas si estábamos usando unas alusivas al invierno.
Colores alegres con diseños a rayas, cuadros, flores en los que prevalezca el blanco son una elección segura.
Utilizar visillos (cortinilla transparente en el interior de las ventanas) es un gran acierto, permiten que la luz llene la estancia, sin abrumarla.
Las persianas suponen un tejido más sólido, lo que restringe la claridad, aunque también nos protege de miradas curiosas desde el exterior.
Evita en la medida de lo posible inundar tu casa con las tradicionales conchas, cuadros marineros, nudos, peces y barcos. Uno que otro estará más que bien.
Los materiales ligeros deberán predominar, pues su aspecto liviano evitará un ambiente sobrecargado e incómodo.
Entre estos materiales podemos mencionar las fibras naturales como el ratán o las maderas frescas como la teca, perfectas para cualquier tipo de mueble, sin despreciar a los sintéticos, que resisten mejor a las inclemencias del tiempo si los empleamos en el exterior.
Convierte tu refugio con vista al océano en un hogar deslumbrante, confortable y práctico. Ya no tienes excusa para no hacer de ella el lugar más acogedor de este planeta.
La presencia de la naturaleza no solo se hace sentir en los colores sino también en los materiales: mucha madera, telas de fibras naturales, plantas por todos lados y velas son esenciales para decorar un hogar en la playa.