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[~sociales01-1.jpg~ Jessica Julio y Karen Pittí.]
[~sociales01-2.jpg~ Jorge Cisneros y Marisol de Cisneros.]
[~sociales01-3.jpg~ María Angela de Sayavedra y Dilia Araúz.]
[~sociales01-4.jpg~ Michelle Robles y Ramón Coronado.]
[~sociales01-5.jpg~ Tito Bellino, Emilie de Bellino.]
Semblanzas: ¿Qué lo hace interesarse en la vida pública del país?
CBP: Siempre tuve claro que la referencia era el país, y con el transcurrir de los años he podido confirmar un fenómeno realmente doloroso, porque he tenido que compartir luchas comunes, principalmente en el periodo de la dictadura, y pude apreciar que los altos dirigentes políticos pensaban primero en ellos; segundo, por pensar en ellos pensaban en su partido. El país nunca fue referencia, por eso aprecié algo que el país necesitaba mucho.
Semblanzas: Durante la dictadura se negocian los tratados Torrijos-Carter, que permiten la consolidación del Estado Nacional de Panamá ¿cómo nos explicamos eso, si en este periodo el país no fue referencia?
CBP: Quiero que quede claro que la observación que precede vale para la conducta política y electoral, no de cara a la repercusión del Canal. Queríamos la recuperación del Canal y de la zona del Canal. Eso hay que entenderlo al margen de la lucha política, de la lucha contra la dictadura. Porque una cosa fue la lucha nacionalista por la recuperación de ese recurso total. Y otra cosa era la lucha electoral. Hay que advertir que nuestra posición nacionalista nos imponía la necesidad de criticar los aspectos criticables del proceso negociador.
Semblanzas: Cuando Usted alude al país como referencia, se refiere a quienes dirigían el país en ese período, o a los que se le oponían?
CBP: En el aspecto electoral yo no lo percibí de esa manera. En 1981 yo pronuncié una conferencia, enriquecida y publicada después en dos páginas en enero o febrero de 1984, con el título de: "¿Qué ofrece la oposición?". ¿Por qué? Porque había un vacío programático. La oposición se desgastaba de dos formas simultáneamente 1- limitándose a criticar a la dictadura sin presentar su agenda; y 2- peleándose entre ellos mismos. Por esa razón yo iniciaba ese artículo destacando que la oposición no tenía derecho al poder, y yo era parte de la oposición, ni probablemente posibilidades de acceder a él, si la oposición no resolvía primero, dos problemas: 1-el problema de su propia unidad, y el otro, mientras no le respondiera al país: "Qué carajo vamos a hacer con el país?" El pueblo necesitaba saber qué era lo que nosotros ofrecíamos en sustitución de un gobierno militar.
Semblanzas: Pero a partir de 1987 la oposición parece haber ido resolviendo esas contradicciones internas y logra un gran frente de Unidad Nacional, la Cruzada Civilista.
CBP: Eso es cierto, pero eso indicaba también la falta de convocatoria de los partidos de oposición, porque estos partidos realmente no estaban unidos. Un día, como a la una de la tarde estaba yo aquí en mi oficina y vino la doctora Doris Rosas de Mata, muy apenada, porque desde la mañana todos los partidos de oposición se habían reunido para ver si por una sola vez sacaban un pronunciamiento común. Y ella venía muy apenada, porque después de muchas horas de discusión, solo nos hemos puesto de acuerdo en una cosa: si ese manifiesto lo preparaba yo (Pedreschi) lo firmaban todos. Le dije, bueno con mucho gusto lo voy a hacer, porque el país necesita una oposición realmente unida, pero cada partido y cada dirigente luchaba por sus intereses. Es allí donde yo le digo que en ese instante ellos, la oposición, no tenían el país como referencia.
Semblanza: ¿Cuál era la base de ese fraccionamiento, qué impedía la unidad?
CBP: Varias razones: el hambre personal de poder de cada uno de los dirigentes de partido, el no querer ser segundo de nadie. Era una suerte de narcisismo político. A mi me tocó sufrir diferencias bien agrias, entre dirigentes políticos. Como ya Usted puede advertir, yo siempre estuve en el fondo de la lucha. Deliberadamente yo no era de ningún partido. Solo pertenecí a un partido cuando estaba en el Instituto Nacional, que era el partido socialdemócrata, el Partido Socialista de Panamá, de Demetrio Porras y Diógenes de la Rosa. Justamente a mi me correspondió en 1966, hacer una obra titulada Canal propio vs Canal ajeno. Allí el pronunciamiento del Partido Socialista, que lo hice yo, decía que el Canal de Panamá solo podría beneficiar al país a partir de que fuese panameño y no antes. O sea que la lucha por la recuperación del Canal no la inventó Torrijos ni mucho menos. Yo le debo a mi preocupación desinteresada por los problemas del país, mi preocupación por los problemas nacionales, que en cierta etapa se resumían en dos, las luchas que plantean ese problema: la lucha por la recuperación del canal, y la lucha por sacudirnos de la dictadura. De ahí que buena parte de mi producción se nutra de eso dos aspectos.
Semblanzas: ¿Cuál sería en ese contexto la similitud de la división de la oposición en aquel momento y lo que está pasando ahora, porque hoy igualmente se ve esa división?
CBP: Estamos hablando en general de la misma arcilla.
Semblanzas: Pero es ese uno de los factores que hace difícil que la oposición enfrente con éxito al Partido Revolucionario Democrático.
CBP: La oposición en general, a diferencia del PRD, que por su organización es un partido político desde un punto de visto técnico; es una partida de políticos que se agrupan, que cumplen las formalidades de la ley electoral, de los adherentes. A propósito del CADE 2006 yo decía que no solo estaban en crisis los partidos políticos y los políticos, sino incluso nuestros anfitriones, los empresarios; ellos se niegan a generar empleos, a correr riesgos cuando hay una serie de inversiones que realmente son inversiones cautivas. En Panamá como en otros países latinoamericanos teníamos dos problemas básicos: 1- no teníamos realmente políticos, que la política es realmente un oficio, y como todo oficio reclama una disposición natural. Si a mí, que estoy negado para la música, me nombran director de la Filarmónica de Filadelfia, eso me da el cargo pero no la vocación de músico, ni el talento. El que alguien llegue a ser diputado, en efecto llega a serlo, pero.. ¿tiene realmente disposición natural para la política? La política en su más alta expresión es la vocación de Estadista. Aquí hemos tenido realmente pocos. Otra cosa que yo señalaba era que nuestro país como muchos de la región, carecía de juventud. Porque la juventud en política no es un asunto de calendario. Decía allí que, como bien lo conoce el doctor Sanquineti, la juventud es una suma de sensibilidades, valores y virtudes, pero aquí por poder decir el día de mañana yo fui ministro, a ellos no les importa ¿ministro de qué?
Semblanzas: ¿Hay una selección equivocada del electorado?
CBP: Si, también tenemos ese problema. El electorado es parte del problema político panameño. Tenga usted la seguridad de que este electorado que ahora mismo está insatisfecho y habla mal de los diputados, es el que los va a reelegir o nombra a otros iguales o peores. Usted no puede divorciar el electorado de los elegidos. Eso tiene que ver mucho con la cultura política del país. No estamos exactamente en Suiza. La cultura política del electorado es muy pobre. Yo he dicho, y es mi percepción, que no se dónde encontraría yo más corrupción, si en el gobierno o en la oposición; más incapacidad, si en el gobierno o en la oposición, y por eso es que se produce el fenómeno ese, de que uno no sabe si son políticos o son folcloristas. Ha sido una suerte de folclor de la política con banderitas y tunas, etc., pero Usted ve que nadie tiene un ensayo sobre los distintos problemas. Usted sabe que hay enfermedades patológicas y nuestra política está enferma. Pero también contamos con políticos que están enfermos. Hay gente que ha vivido desde niño en la convicción de que ellos nacieron para ser presidentes y que el país no se merecía privarse del talento que ellos se atribuyen. Por lo menos cinco o seis figuras, y muchos aceptaron ser presidentes de la dictadura para decir "fui presidente".
Semblanzas: ¿Cuántos de esos vicios ocurridos durante la dictadura fueron herencia del pasado?
CBP: Yo trabajo mucho sobre los nexos de causalidad, las cosas no ocurren por generación espontánea. La dictadura nació, en medida importante, por el deterioro y la corrupción ilimitada, y la incapacidad de verdadera convocatoria de los partidos que teníamos antes de 1968. Yo estaba personalmente esperando un golpe. El gobierno de Marco Robles había estado plagado de corrupción y los otros partidos no ofrecían nada diferente; incluso el juicio que se le hizo a Robles se produjo porque Robles no quiso favorecer la candidatura que le ofrecía la oposición, sino la de David Samudio. Los enjuiciadores eran parte del gobierno y querían a Ramírez o a otro a quien ellos les tuvieran más confianza. Ellos tenían ciertas aprensiones con Samudio por la política fiscal. Pero el juicio vino porque el presidente en lugar de parcializarse a favor del candidato de ellos, lo hizo con Samudio. O sea, la corrupción, la hubo con Robles, pero esa corrupción y ese rebajamiento de los partidos políticos, y esa vaciedad ideológica; esas campañas sucias e inmorales contaminaron de tal manera la atmósfera política que facilitaban y daban pretexto para un golpe de Estado. Ahora, ese no fue el único factor, esa fue una causa predisponente; el otro fue el apoyo del gobierno norteamericano, que fue el mecenas de la dictadura a todo lo largo de ella, porque sus dirigentes además estaban en la planilla de ellos.
Semblanzas: ¿Qué contrastes establece con el Panamá de hoy?
CBP: Yo me temo que indiscriminadamente los dirigentes de oposición y de gobierno, no sean concientes de que el país confronta problemas, no solo graves sino gravísimos. No sospechan, porque son varios los problemas, que algunos de ellos pueda hacer crisis y afectar la gobernabilidad, como ha ocurrido en el caso del seguro social. Si en aquel momento los transportistas se hubieran sumado, la ingobernabilidad hubiera sido casi absoluta.
Semblanzas: ¿Por qué cree Usted que estamos a las puertas de una situación de ingobernabilidad?
CBP: Yo diría que a consecuencia de la inconciencia o de la incapacidad de nuestros gobiernos, incluyendo el actual, hay que reconocerle entidad a los problemas graves, porque esos problemas pueden producir una explosión social. Yo he escrito que cuando se produzca una explosión social aquí en Panamá, no hay forma que el Canal escape a alguna forma de violencia, porque el canal de Panamá es un canal urbano. Usted no tiene que atravesar montañas, así que cuando baje esa explosión social de Arraiján, se una con la del Chorrillo, San Felipe, el asunto es muy serio, y por eso es que yo he escrito sobre el problema de la deuda externa. Esa deuda externa en buena medida es responsabilidad de los propios norteamericanos. Acuérdese que la dictadura nos dejó con ocho mil millones de deuda. Esos eran fondos que el Gobierno de Estados Unidos, que controlaba toda esa fuente crediticia, le había prestado a la Dictadura. Panamá debe encarar ese problema, y tiene buenas razones para justificar la condonación total o parcial de la deuda; por qué, por el origen mismo de esa deuda. Esa deuda fue una forma, al mismo tiempo que de soborno, de estabilización de la dictadura, o sea que no tiene un fondo, una justificación realmente financiera. Pero lo más importante, el argumento más fuerte está en el hecho de que la paz social en Panamá, es del interés nacional de los propios Estados Unidos, en la medida en que la paz social afecte el tránsito pacífico del Canal; es del interés social de los grandes usuarios. Es una irresponsabilidad que nos mantengan en esta situación precaria, distrayendo un porcentaje importante de nuestro presupuesto en el pago de la deuda externa y no tengamos con qué enfrentar los problema sociales, que a veces pienso, que aun con dinero, sino se tiene la capacidad, sino se visualizan los verdaderos problemas y sus causas, entonces tendremos dinero pero no tendremos soluciones, sino completas, bien extensa de los problemas.
Semblanzas: ¿En qué plano sitúa el problema del transporte?
CBP: Una vez yo dicté una conferencia y señalaba que el país estaba confrontando una serie de problemas graves: la eventual quiebra del seguro social; el problema del transporte público, la inseguridad, el desempleo, que está tan unido a la inseguridad. Una manifestación del populismo torrijista fue la de poner en manos de ciertos medio dirigentes el transporte público. ¿Qué hicieron seguidamente? Esa gente del pueblo, cogió a otra gente del pueblo que son los conductores y los puso a trabajar sobre una base jurídica realmente camuflada, como si fuera un contrato mercantil, lo que en realidad era un contrato laboral. Entonces esos señores tienen que trabajar doce horas, precisamente porque no están bajo el régimen laboral. Todas esas corporaciones transportistas desde el primer día le deben al seguro social las cuotas obrero patronal. Y en derecho esto está bien definido. El máximo de horas laborables son ocho; usted cree que si les pagaran las ocho horas ellos sentirían la necesidad de poner la velocidad. Si el gobierno quiere solucionar el problema tiene que comprenderlo y tiene que reconocer que allí nunca hubo una relación mercantil sino obrero patronal. Que le deben al seguro social y eso es un gran delito. Falta voluntad política y compresión del problema.
Semblanzas: ¿Cómo evalúa a la actual administración?
CBP: El país me impresiona como un barco sin timón. Tengo la sensación de que el presidente carece de voluntad política para imponer las soluciones que corresponden a cada caso, y posiblemente carezca de la percepción para darse cuenta por dónde andan los grandes problemas nacionales y sus causas. Por ejemplo, ahora se le están dando 35 dólares en efectivo a los indígenas, pero hay un proverbio chino que todos conocemos que dice no me des pescado, enséñame a pescar.
Semblanzas: En estos dos últimos años se produjeron las reformas fiscales, se fortaleció el Estado, se decidió ampliar el canal, la reforma a la ley de la Caja de Seguro Social, se tomaron una serie de medidas que habían sido evadidas por los anteriores gobiernos ¿Refleja eso falta de voluntad política, Señor?
CBP: Para contestar a esa pregunta hay que remitirse a la historia completa de ese problema. Usted recordará que a propósito del problema del Seguro Social, el presidente se presentó y dijo esta es la ley del seguro social. Entonces comenzó un forcejeo, opiniones de personas señalándole, que el problema tenía una naturaleza social y política, y no puramente actuarial. El gobierno se resistía a hacer aportes de los fondos del gobierno para solucionar o para palear el problema del Seguro social. Y es que el seguro social vino gradualmente a una situación critica, precisamente porque así nos la dejó la dictadura con una serie de criterios y de cosas, donde se le endosa al Seguro y a los asegurados, más beneficiarios de lo que el presupuesto permite. El Seguro Social estaba subsidiando en alguna medida la responsabilidad del Ministerio de Salud. Yo puedo agradecer que finalmente el presidente recapacitó y consintió en una fórmula, pero yo no puedo dejar de señalar que esa solución, que todavía no complace a todos, se logró gracias a esfuerzos extra gubernamentales, a presiones sociales, intelectuales y de otro tipo. Pero todo eso se deriva, en mi concepto del hecho de que no se remiten a las raíces, a las causas de los problemas. Ayer oí diciendo que el gobierno español que ya había hecho el año anterior una aporte para los fondos de la Seguridad Social, iba hacer este año otro aporte. El gobierno piensa que aquí puede producirse un problema social y que ese problema no le concierne.
Semblanzas: ¿Usted se expresó a favor de la ampliación del Canal?
CBP: El tema de la ampliación fue una buena iniciativa. Creo que le gobierno ha tomado algunas iniciativas buenas en la protección del medio ambiente, pero igualmente ha tomado algunas malas. Buena, que paró la carretera que iba a unir a Cerro Punta con Boquete, eso fue muy bueno. Otra, que se opuso a la caza de las ballenas, pero no he leído lo suficiente.
Semblanzas: ¿Qué debe hacer en este momento la oposición para retomar la dirección de la sociedad?
CBP: Volver a nacer con capacidad y disposición política.
Semblanzas: Pero eso augura un mal 2009 para la oposición, no podrán con el PRD?
CBP: Es muy drástica la apreciación esa pero yo si tengo razones para no esperar nada muy distinto a lo que tenemos. Yo veo tanta vocación para la corrupción tanto en la oposición como en el gobierno.


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101 años de Panamá América

 
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