Colóquelos en un sitio donde no reciban directamente los rayos solares.
Nunca los exponga a cambios muy bruscos o constantes de temperatura.
No coloque sobre ellos objetos muy calientes, a no ser que proteja antes de algún modo la superficie.
No vaya a mojarlos, con excepción de los de mimbre (cuando tenga necesidad de limpiarlos con agua, asegúrese de usar la menor cantidad posible y proceda a secarlos inmediatamente).
No deje encima de las superficies de madera trapos o paños mojados.
No ponga lámparas, jarrones, adornos o ceniceros de gran tamaño directamente sobre la superficie de un mueble (utilice adhesivos de fieltro bajo la base de estos objetos como protección).
Es mejor prevenir...
Si quiere que sus muebles se deterioren lo menos posible con el uso, no olvide tomar estas medidas: