Al ser una zona de paso casi constante de una u otra materia, los tejidos que constituyen y rodean la garganta, el dorso de la lengua, las amígdalas, el paladar blando, la faringe y el espacio situado detrás de la nariz, se hallan muy expuestos a las infecciones o a las inflamaciones.
Los dolores de garganta, la mayor parte del tiempo, son peor en la mañana y mejoran a medida que pasa el día. Al igual que los resfriados, la gran mayoría de los dolores de garganta son causados por infecciones virales comunes, lo que significa que no responden a los antibióticos.
Muchas personas tienen dolor de garganta al comienzo de cada resfriado. Estos dolores pueden resultar de infecciones en la nariz o los senos paranasales, cuando el drenado baja por la parte posterior de la garganta, especialmente en la noche; o la garganta en sí puede estar infectada.
Algunas veces, la respiración a través de la boca causa dolor de garganta en ausencia de cualquier infección.
Un buen remedio es hacer unas cuantas gárgaras con un poco de agua oxigenada diluida en un vaso de agua tibia.
En medio vaso de agua templada añadir: media cucharada sopera de miel y el zumo de medio limón y listo para hacer gárgaras.
También puede hacer hacer gárgaras 3 veces al día con una solución de una cucharada de bicarbonato en un vaso de agua.