Todo esto lo único que hace es ocupar un sitio, crear desorden y acumular polvo, ya que por lo general al ser cosas que no utilizamos ni siquiera nos preocupamos por quitarle el sucio de encima por lo menos una vez a la semana. Debemos poner fin a esta situación, antes de que el desorden siga apoderándose de toda la vivienda. Pues casi siempre encontramos algo más que ocupe otro lugar.
Pregúntese si va realmente a utilizar los objetos que no ha usado en los últimos doce meses.
Asigne fechas señaladas, como los últimos días del año o sus primeros días de vacaciones, para proceder a limpiar y realizar una selección de lo que en realidad necesita o lo que ya debe eliminar. Hágalo en cada una de las habitaciones y dedíquele el tiempo para hacerlo bien.
No guarde cosas estropeadas que sabe que nunca va a reparar. Además recuerde que según el Feng Sui no es recomendable tener objetos rotos o dañados en su hogar.
Piense si algunas persona que conoce puede utilizar algo de lo que usted ya no necesita y dígale que pase a recogerlo lo antes posible; no lo guarde más de un par de días de lo contrario se encontrará con el mismo trasto pero en otro lugar.
Despréndase sin dudarlo de ese poco de ropa y accesorios que hace años no se pone y que por motivos sentimentales no lo quiere sacar del armario. Piense que hay otras personas que en verdad lo pueden aprovechar y darle un mejor uso que el que usted le está dando. En el interior de nuestro país hay mucha gente humilde que le agradecería si le regala todas esas cosas que para usted sólo le ocupan espacio.
Aunque sus niños tengan juguetes que ya no usen, es preferible que converse con ellos y les explique que sería bueno sacarlos para dárselos a otros niños que si los usarían.
Actualice por lo menos una vez al año, el botiquín y deshágase de los medicamentos que han caducado y de aquellos que ya tienen demasiado tiempo abiertos.
No acumule frasco y vasijas por el solo hecho de que sean bonitas o que le puedan servir para algo; mantenga unos cuantos sin exagerar y colóquelos en un solo lugar para saber dónde los tiene cuando los necesite.
No permita que los baratillos le llenen la casa de cosas que no necesita; es muy común.