"Para los dos países más allá de la erradicación del trabajo infantil, queremos hacer un gran esfuerzo para que todos estos jóvenes que son el presente y el futuro de ambos países tengan oportunidad de educarse", dijo.
Según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las familias indígenas de la comarca emigran hacia Costa Rica, básicamente por dos razones. Una de estas es con el propósito de tener mayor acceso a la educación y salud; y para obtener más ingresos económicos.
De acuerdo a la Encuesta de Trabajo Infantil, realizada en octubre del 2000 por la OIT, en cifras, unos 10 mil 304 niños entre las edades de 5 a 17 años realizan algún tipo de trabajo.
El 32% de los niños indígenas entre las edades de 5 a 9 años realizan trabajos que generan ingresos económicos, mientras que el promedio nacional es de 0.9%.
Los niños indígenas de 10 a 14 años ocupan un 15.5% que es dos veces mayor al promedio nacional que ocupa un 6.3%.
Los adolescentes indígenas de 15 a 17 años abarcan el 41.1%, casi el doble que el promedio nacional que es de 23%, según el informe.
Guillermo Dena, manifestó que los planes nacionales que ejecutan ambos países deben dar resultados positivos.
Expresó que aún falta llegar a la población indígena de manera adecuada para erradicar el trabajo infantil y lograr que miles de niños puedan vivir mejor.