Cada quintal de abono fermentado tiene un valor de B/. 7.50 en la planta de Aboquete, mientras que el quintal de los otros fertilizantes cuesta al productor hasta B/. 28.00, aumento que ha ido encareciendo el costo de producción.
La intención, según Díaz, es brindarle al agricultor una producción de calidad para que vaya disminuyendo su costo de producción.
Sostuvo que ahora la intención es la construcción de una biofábrica para brindarle al productor respuestas con productos para controlar los nemátodos, los ácaros y cualquier otro problema que se presente en su finca.