La distribución de la cocina debe ser ante todo funcional, teniendo en cuenta la disposición lógica de los elementos, tales como electrodomésticos y mobiliario. Lo más importante es que sea útil, cómoda y segura.
Hay consejos y advertencias básicas que nunca están de más para obtener un máximo rendimiento del espacio.
Por partes.
Aunque existen muchas formas, la más común es la de triángulo, como menciona la arquitecta Maythe Casas, de Diseño y Decoración.
De esta forma cuando usted saca los alimentos de la refrigeradora, los pasa al fregador, luego al área de preparación y después a la estufa. Esta es solo la base, aunque también depende del tamaño del lugar, señaló la arquitecta.
Igualmente tenemos otras formas; cada una va a depender del espacio. La forma de línea permite colocar el área del lavado, almacenamiento y cocción, en línea; se realiza en cocinas estrechas y alargadas.
En la de paralelo se ubican dos áreas en línea y una en frente. Es aconsejable dejar un mínimo de 120 cm entre las dos filas de muebles y se usa en cocinas largas y anchas o que tengan dos puertas opuestas.
Mientras que la forma de " L" se recomienda para las cocinas grandes y medianas. Aquí se sitúan los muebles en dos paredes contiguas. Con está distribución se logran espacios auxiliares para ubicar una mesita para desayunar.
Muebles.
Se debe aprovechar al máximo el espacio y esto se logra con muebles bases y aéreos.
Lo mejor es tener muebles de forma lineal y en el caso de las esquinas, poner accesorios que se puedan usar para guardar implementos de uso frecuente. Ejemplo: envases grandes y hieleras.
"Lo más recomendable es que los muebles aéreos tengan puertas de vidrio que permitan observar lo que tienen dentro".
Si tiene niños en casa conviene que coloque un módulo alto, con llave, para que evite accidentes.
Almacenamiento.
La zona de almacenamiento debe constar de unos cinco metros cuadrados, aunque depende del número de miembros de la familia.
Conviene que el área dedicada a la despensa esté situada lo más alejada posible de la estufa y lo más cerca de la nevera.
Existen múltiples opciones para el almacenaje, desde las columnas extraíbles que ofrecen mucha capacidad en poco espacio, hasta unas cestas de fibra.
Estas son ideales para almacenar alimentos frescos, especialmente verduras y frutas, porque permiten que se conserven.
Los armarios con bandejas deslizables son otra opción para mantener el orden en esta zona.