Hoy día tenemos a nuestra disposición innumerables métodos anti-mosquitos. Lociones, sprays, geles, aparatos eléctricos, etc. Todo para evitar sus picaduras y aliviar el picor cuando ya no queda más remedio.
Pero se sabe que aunque funcionan a la perfección, los productos químicos pueden ser nocivos para la salud, y por eso se está investigando sobre sustancias naturales, remedios tradicionales a base de plantas que se han usado durante siglos para repeler insectos.
Existen varias recetas populares para ahuyentar mosquitos entre ellas tenemos aquel que nos dice que se debe restregar perejil fresco o ajo sobre las zonas de la piel expuestas. He aquí una selección de las más fáciles y eficaces.
Tanto si es de alcohol como si lo es de vino, el vinagre es un buen aliado a la hora de aliviar los picores provocados por los insectos. Sobre todo, es muy eficaz con las mordeduras de los mosquitos.
Para aliviar el picor provocado por los mosquitos, puedes aplicarte pasta de dientes encima de la picadura (no funciona con los geles dentales) y dejarla toda la noche.
El amoniaco diluido con agua alivia los picores que nos provocan los insectos, sobre todo los mosquitos y las avispas. Impregna la mezcla en un algodón o gasa y aplícala sobre la zona afectada.
Entre los innumerables beneficios que nos aporta esta planta, destacan sus propiedades para aliviar el dolor y reducir la hinchazón. Además, actúa como antiséptico. En esta ocasión, lo que debes hacer es abrir una de sus hojas transversalmente y poner en contacto la parte carnosa con la zona afectada. Dejarla actuar el tiempo que sea necesario (debes cambiarla cada cierto tiempo, cuando su aspecto se afee) y los síntomas desaparecerán.
Para aliviar el dolor y reducir el riesgo de infección tras la picadura de un insecto, puedes poner una rodaja de cebolla cruda (o su jugo) sobre la zona afectada. Déjala actuar hasta que deje de molestarte la picadura.
El veneno de los insectos se destruye bajo la influencia del calor. Por ello, una forma sencilla de eliminarlo consiste en, con ayuda de un mechero o una cerilla, aplicar calor en la zona afectada. Eso sí, debemos tener cuidado de no quemar la piel.
La alimentación influye también en que seas propenso a las picadoras de insectos. Aumenta la ingesta de vitamina B1 (cerdo, leche, huevo, vísceras, granos integrales, cebada, mariscos y pescados).
Las personas que llevan una dieta alta en esta vitamina tienen menos propensión a ser picadas por insectos debido a que su transpiración tiene un olor que no gusta a los insectos.
Ingiere grandes cantidades de ajo y cebolla, pues su olor también desagrada a los insectos y los mantiene alejados.
Usa ropa de colores discretos y no uses perfume, ambas cosas atraen a los insectos.
Finalmente, el eucalipto es un efectivo repelente de insectos. Puedes ponerlo en un vaporizador o rociarlo.