La iluminación ocupa un papel protagónico dentro de la decoración, ya que el buen uso de la luz permite realzar los efectos decorativos, generar espacios más cálidos o intensificar el valor de muebles y adornos.
Usos.
Las fuentes de luz deben estar dirigidas, ante todo, a lograr una visibilidad adecuada, ya sea en toda la habitación, o en un sector determinado, independientemente de que requiera de una iluminación especial. Además, es importante tener una correcta adaptación del tipo y calidad de la luz, al diseño estético, pinturas, color, texturas, superficies, etc.
Si no se selecciona la adecuada, se puede arruinar una buena decoración o crear ambientes poco agradables a la vista, o no propicios para las actividades que allí se desarrollan.
Luces.
Al elegirlas debe prestar atención a las necesidades decorativas, al tipo de luz y al gasto energético. A continuación los tipos de luces que puede encontrar en el mercado local.
Bajo consumo. Son ideales para las habitaciones donde se pasará mucho tiempo, como por ejemplo la cocina o la sala; lugares donde el encendido es prolongado, ya que se consume más energía.
Fluorescentes. Se han destinado tradicionalmente para la cocina, pero por su luz fría, hoy en día se han creado diseños que proyectan una luz más cálida.
Los tubos rellenos de vapor de mercurio y otros gases son una opción muy económica, ya que pueden durar más de 7,000 horas.
Led. Es una nueva opción algo más costosa, pero lo compensa porque su eficiencia energética es de hasta 50,000 horas. Proyectan una luz muy brillante, por lo que es ideal para crear zonas dentro de una misma sala o dar un toque de luz a un rincón.
Halógenos. Ofrecen una luz blanca muy cálida e intensa, ya que permite crear diferentes efectos decorativos, está pensada para aportar un toque de luz a espacios muy concretos.
Es ideal para destacar ciertos detalles y al mismo tiempo también es eficaz para iluminar una zona de trabajo. Los focos halógenos son una de las principales alternativas a las tradicionales lámparas.
Tipos de iluminación.
Explica la decoradora Ileana García F., que existen cuatro tipos básicos y que por lo general, tienen que ver con la forma como llega la luz a una habitación o a un objeto determinando.
General.Es la clásica, se utiliza como punto de luz con lámparas en el techo o apliques en la pared, y se emplea para dar una luz global a toda el área, sin detalles, sombras o zonas más o menos iluminadas.
Puntual. Se emplea para alguna zona concreta, ya sea una recepción o un pasillo. Se puede obtener por apliques en la pared o lámparas de pie o mesa. Se debe procurar que el contraste entre luces y sombras no sea demasiado brusco; evitar por un lado el deslumbre y por otro la excesiva proyección de sombras.
Exposición: Se aplica para destacar especialmente un objeto o punto concreto de la habitación (a diferencia de la puntual que se utilizaba en una zona concreta). Apuesta a una iluminación más teatral, señalando o exponiendo algún detalle en particular.
Decorativa. Se utiliza para destacar ciertas formas arquitectónicas especiales de una casa, tanto en el interior como en el exteriores, incluso para iluminar obras de arte o esculturas.
Sugerencias.
Cada habitación de la casa o de cualquier lugar tiene una función práctica y estética, por ello los elementos del alumbrado pueden ser distintos.
Se deben combinar distintos tipos y sistemas de iluminación, creando ambientes más completos y destacando la decoración.
Es importante tener en cuenta detalles como el consumo energético, la economía de instalación y el mantenimiento, el nivel de iluminación que desea obtener, además de las dimensiones de la habitación o local que va a alumbrar y la potencia de la instalación.