Pensar en Manhattan es pensar en Broadway, la ciudad que tiene los mejores espectáculos musicales y que resume el estilo de vida del neoyorquino.
El tramo va del Battery Park, el lugar donde se toma el barco para ir a conocer la Estatua de la Libertad, y finaliza al norte de Manhattan.

En este trayecto hay muchos de los rascacielos del distrito financiero, el residencial Greenwich Village -donde está ubicado el edificio donde supuestamente viven los protagonistas de la serie “Friends”- y la luz incansable de los letreros que anuncian los musicales.
Broadway consta de 33 kilómetros, es la más larga de Nueva York, y hace intersección con Times Square, Calle Canal, Calle 23, Octava Avenida y Calle 59.

La mayoría de los teatros se concentran de la calle 41 a la 53.
Mientras vas caminando notarás que de los 39 teatros que integran el llamado “circuito de Broadway“ solamente 6 se encuentran sobre la famosa avenida.

Parada en los teatros.
Las épocas de mayor afluencia turística a Nueva York son en Navidad y en los meses de junio, julio, agosto y septiembre; y si estás pensando en viajar deberás tomar algunas recomendaciones.
Debido a la concurrencia, los precios de las entradas se elevan notablemente y en la mayoría de los casos nunca se consiguen para el espectáculo que uno quiere ver.

Para no tomarse riesgos, debes preverlo con antelación y así no tendrás inconvenientes.
El consejo número uno es comprar los boletos por internet. Las ventajas son evidentes: podrás asistir al musical que deseas el día que así lo planificaste.

Ten presente que los musicales más punteros agotan las entradas días antes, tal es el caso de “El Fantasma de la Ópera” en el Majestic Theatre y “El Rey León” en Minskoff Theatre.
Al adquirirlos mediante www.broadway.com conseguirás los mejores asientos. A última hora es casi imposible conseguirlos centrados y cerca del escenario. Inclusive por internet los costos son más baratos que en la taquilla.

Evita hacer colas. Podrías estar perdiendo dos horas de tu viaje a Nueva York y es algo imperdonable.
La función puede tardar entre una hora y media hasta dos horas y media.

Las obras más populares pueden permanecer hasta dos años en escena, depende de la acogida y el éxito que mantenga.
Durante los actos no podrás tomar fotos, ni videos; lo que sí hacen muchos fanáticos después de cada “show” es que se dirigen hacia la parte de atrás a esperar a los protagonistas y con algo de suerte logran alguna foto o autógrafo.

Donde el espectáculo no acaba.
El prestigio de Broadway le precede, ha sido considerada tradicionalmente como la cúspide del espectáculo teatral.
Durante más de un siglo, los teatros de Broadway han sido el hogar y comienzo de los mejores autores, compositores y poetas de Estados Unidos; además, una fábrica de actores, cantantes, bailarines, directores, diseñadores y coreógrafos famosos que le dan vida a grandes obras y musicales.

Fuera de Broadway.
Existen otros dos circuitos paralelos llamados Off Broadway y Off Off Broadway respectivamente.
En esta categoría hay aproximadamente 50 teatros más pequeños localizados en varias partes de Manhattan.
La gran diferencia es que son menos espectaculares que las obras que se presentan en la famosa avenida.
El talento es usualmente de primera calidad y aquí es donde generalmente las futuras estrellas de Broadway adquieren su experiencia.
Para una idea más clara de la diferencia, en Broadway la entrada para ver “Lion King” te puede costar unos $80, en Off Broadway, el musical “Voca People” está en $25.