Nocheespecial en Kioto
- En Gion, podrás ver varias presentaciones de las artes tradicionales japonesas como lo son: música koto, arreglos florales, la ceremonia del té, garaku (música de baile de la corte), Kyogen (antiguo teatro cómico), kyomai (baile japonés al estilo Kioto) y bunraku (drama con marionetas).
Kioto desborda en atractivos turísticos, donde se entremezclan la tradición con lo moderno. Es en esta ciudad japonesa donde abundan los templos y jardines, todos ellos conservados con gran recelo.
Aquí y en sus barrios próximos se pueden admirar vivos vestigios del glorioso pasado de Japón.
El recorrido debe iniciarse por el santuario Fushimi Inari Taisha, que es un templo que se ubica sobre una montaña junto a innumerables capillas y templos shintoístas, y ofrece al visitante un recorrido de gran interés.
En la base del monte se erigen varias construcciones, caracterizadas por las estatuas que representan los guardianes de las mismas. Otro aspecto para destacar son los maravillosos pasillos conformados por varias O-tori (puertas Shinto) seguidas. Además, desde la colina del santuario se pueden contemplar las vistas impresionantes del lugar.
La segunda parada debe ser en el Pabellón Dorado, llamado también el templo Kinkaku-ji, el cual se encuentra revestido de una capa de oro y fue la villa de descanso del “shogun” Ashikaga Yoshimitsu. Este sitio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1994.
Otro tesoro nacional es Ninnaji. Es el segundo templo más grande de Kioto.
La colosal puerta principal de Ninna-ji con sus grandiosos guardianes Nio (del rey Deva), recuerda al visitante que, antes de que varios incendios lo redujeran al tamaño actual, este templo de la secta Shingon fue un gigantesco complejo con hasta 60 subtemplos. Destaca también una importante pagoda que se aprecia desde lejos.
Otro barrio que no puedes olvidar visitar es Pontocho, uno de los más populares y tradicionales.
Dicho reconocimiento deviene de su relación con el mundo de las “geishas” y las “maiko” (aprendices de la primera).
A lo largo de sus calles, encontraremos varios bares y restaurantes que, aunque son un poco más caros, muchos tienen terraza o ventanales con vistas al río Kamogawa, y vale la pena estar ahí.
Si lo que deseas es conocer más sobre las bellas artes de Japón, será conveniente que visites el Museo Nacional de Kioto que está dividido en tres departamentos: arqueología, bellas artes (escultura, pintura y caligrafía) y artesanía (alfarería, textiles, lacas, objetos de metal).
En las 17 salas se reparten cerca de 10 mil objetos preciosos y poco comunes, de gran valor artístico e histórico.
Está abierto a partir de las 9:30 a.m. y cierra los lunes, y del 25 de diciembre al 3 de enero.
Tiene un precio de 500 yenes ($6.36) y la entrada es gratis el 2.º y 4.º sábado de cada mes.
En Kioto también se puede pasear en bicicleta. Por un precio de 15 euros ($18.78).
Debido a que las calles de Kioto son estrechas y muy congestionadas, especialmente en temporada alta, y el transporte público tampoco es muy conveniente para viajar a los lugares de interés turístico, lo mejor es ir en bicicleta.
La Terminal de Bicicletas de Kioto es el sitio indicado para el alquiler.
Las bicicletas deben entregarse a las 7 p.m. Podrás entregarla en una de las otras tres terminales que se ubican en el Templo Kinkakuji, en el Mercado Nishiki Norte y en FushimiInari Taisha, pero tendrás que pagar un dinero extra si la entregas en una terminal diferente a la que fue retirada. La altura mínima para andar en la bicicleta es de 100 centímetros (3 pies 3 pulgadas).
Para un panorama más amplio de la ciudad, te recomendamos la torre de observación de Kioto de 130 metros.
Se encuentran allí cientos de comercios y tiendas.
Es la construcción más alta de la ciudad y comparte su fama con los templos y santuarios.