Los nuevos materiales han hecho posible el milagro: los nuevos plásticos dan vida a lámparas sumergibles y apliques empotrados que se pueden pisar.
Para resolver la iluminación, se han de barajar diversos aspectos, como son el estético, el de confort visual, y el de eficiencia lumínica y energética. La iluminación es tan importante como los muebles y plantas para crear un ambiente mágico, único.
Las últimas tendencias de exterior hablan de luces cálidas, tenues, algunas casi imperceptibles. El aluminio y la madera aparecen como materiales protagonistas, además del barro cocido esmaltado o natural, el cristal de colores o el hierro galvanizado. Todo ello sin olvidar nuevos materiales como el plástico y otros más clásicos como los viejos y entrañables farolillos de papel.
Para los ambientes más convencionales, para patios, terrazas, balcones o jardines de inspiración clásica, lo ideal son las farolas de madera o hierro.
Una luz diferente, que nada puede eclipsar. Las velas proporcionan un ambiente único para una cena romántica, una velada entre amigos o simplemente para disfrutar de la noche escuchando música.
Y es que Doris, quien es poseedora de la ayuda de todas las personas de un lugar como el hogar Malambo y de profesores dedicados, ha demostrado que no hay obstáculos cuando uno se propone algo.
Pero Doris, aunque no es la única menor en Panamá con este problema, se ha convertido en líder, al igual que su maestra Laura, que con dedicación y dando más que un educador normal, imprime a su tiempo amor.
Enseñar es una bendición y más como lo hace la maestra Laura, quien está abriendo un nuevo mundo, que le permite movilizarse independientemente, por lo que damos gracias a Dios por esas manos.
La maestra Laura estudió en Chile este tipo de lenguaje.
Es una de las profesionales panameñas pionera en esta materia que se aprende en grandes universidades de Suramérica y España y que da una nueva oportunidad de vivir a los pequeños como Doris para que sigan adelante. Dios bendiga tus manos, maestra Laura.