Conocida como la cuna del folclor panameño, la provincia de Los Santos custodia hermosos paisajes turísticos, importantes manifestaciones folclóricas y un sinfín de hechos que marcan nuestras costumbres y tradiciones.
De hecho, su territorio se viste de fiesta durante todo el año, utilizando sus calles como el escenario principal para exponer las tradiciones panameñas.

Pero más allá del resultado final, es importante reconocer el esfuerzo de las mujeres santeñas que, día a día trabajan en la cuidadosa elaboración de la pollera. Apreciar tan delicado trabajo es, en sí, una atracción turística.
Lugares como Guararé, Santo Domingo y San José son conocidos como “la casa de la pollera”, ya que desde tempranas horas de la mañana, mujeres sentadas en el portal de su casa dan inicio a su jornada laboral con aguja en mano.

El espacio en el que se desarrolla este trabajo es un sitio sencillo, que solo necesita de una silla, varias telas, hilo en abundancia y una vista de águila.
La pollera, sin importar cuál modelo se escoja, es trabajada por separado en tres partes: la camisa, el pollerón y los encajes.
Su costo ronda los $500.00 y pueden llegar a costar alrededor de los $4,000.00