Tener plantas conlleva responsabilidades. Si usted no es un experto en la materia busque asesoramiento, compre revistas sobre jardinería y horticultura. Converse con agricultores, hortelanos, jardineros, gente que sabe lo que debe hacerse y aquello que es aconsejable evitar para que las plantas y flores logren crecer de manera óptima y cumplan su ciclo de vida y funciones.
También puede navegar por la Internet. Hay cientos de páginas y sitios Webs que pueden ilustrarle en la materia, al igual que los locales donde venden plantas, fertilizantes y accesorios para jardines. Para propiciar la salud de sus plantas, procure asegurarse de que éstas contengan aquellas sustancias nutritivas que le son vitales. Entre las que podemos incluir: nitrógeno, potasio, calcio, magnesio, azufre, boro, cobre, fósforo, cloro, fierro, manganeso, molibdeno y zinc.
Las plantas muestran señales del exceso o carencia de estos nutrientes.
Ahora bien, en caso de que usted se pregunte a qué se debe que haya carencia de alguno de estos minerales, los entendidos explican que pudiera ser producto de que el suelo es pobre en éstos, tiene un pH alto o bajo y por ende mantiene insoluble a dicho elemento. Una tercera razón es que los elementos pudiera ser que se bloqueen entre sí.
Como hablar de todos exige tiempo y espacio. Y no nos sombra ninguno de los dos, hoy sólo nos ocuparemos de explicar qué pasa cuando las plantas están descalcificadas.
El calcio encaja en la categoría de un nutriente secundario de la planta, y fue muy usado por los antiguos en la forma de cal".
Este mineral tiene la función de impedir daños a la membrana celular, evitando el escape de sustancias intracelulares, cumpliendo un papel estructural al mantener la integridad de la membrana..
Además, quiero darles una buena noticia. Por suerte la falta de calcio en las plantas no es tan frecuente como suele ocurrir con otros elementos claves para la sobrevivencia de ellas.
En sus plantas hay deficiencia de calcio si las hojas muestran deformaciones. Es decir, los bordes se encorvan hacia abajo o tienen apariencia dentada, rizada o enrollada.
Asimismo, las raíces de una planta pobre en calcio están atrofiadas, sin fibras y gelatinosas.
Una tercera señal es la baja producción de polen de estas plantas. Para finalizar, tenga presente que aquella frase que llama la atención respecto de lo dañinos que son los excesos también es válida para las plantas.
Ojo, si el suelo donde las va a sembrar o las tiene sembradas es alcalino, olvídese del calcio. Podría sobresaturarlo. La cosa tampoco es así, ¿eh?