Si le gustan las velas, la Navidad es el momento de llenar su casa con velas de todo tipo: velas grandes, redondas, velitas blancas, pequeñas, velas flotantes.
Un adorno muy bonito son las velas de navidad tradicionales: cuatro velas rojas que se encienden progresivamente mientras se aproxima la navidad y una blanca en el centro que representa el nacimiento de Jesús y se enciende el día de navidad.
Se colocan las cinco velas en una tabla redonda o en una bandejita.
Éstas se pueden pegar a la base y se adornan con piñitas doradas, ramitas verdes y si se desea, se adornan con cintas navideñas de su elección.
Las cintas de cuadros escoceses han registrado un gran éxito.
Las cintas navideñas que también adquieren un notable protagonismo por su versatilidad, por su textura y por su elegancia son las cintas de organdí, especialmente indicadas para conseguir grandes lazos de aspecto esponjoso y realmente resistentes.
Por otro lado, si guardó los lazos de la temporada navideña pasada, haga uso de ellos, con un sencillo proceso. Después de lavarlos y plancharlos cuidadosamente (si es necesario), dele la forma deseada y aplique con un pincel una capa de endurecedor, un producto líquido que encontraremos en cualquier tienda de manualidades. Con un cordón muy fino, colgaremos estos lazos endurecidos del árbol a modo de adorno.
La cinta tipo escocesa se perfila como una tendencia al alza en la decoración de los árboles navideños, donde se destacan.