Sin embargo, hay un detalle del que muchos se olvidan, la puerta de entrada también merece ser engalanada para estas fiestas. Porque, la idea es que la alegría y el ambiente navideño se puedan apreciar también desde afuera.
Las luces de Navidad colocadas en ventanas y cerca del techo pueden muy bien ser complementadas con una puerta delantera bellamente arreglada.
Así, quien toque a su puerta se sentirá desde ese mismo instante contagiado con el ambiente de esperanza, entusiasmo desbordante y motivación que caracteriza a los que allí residen.
¿Cómo adornarla? No hay reglas fijas en esto. Cada uno debe usar su criterio personal. Pero eso sí, procure buscar armonía. Materiales abundan. Sólo use la imaginación.
En el mercado hay bastantes opciones. Busque la que más se ajuste al resto de la decoración, a su presupuesto y a sus gustos.
Lo más usual es colocar papel brillante rojo, verde o dorado y poner adornos complementarios sobre éste: guirnaldas, bastones, Santa Claus, angelitos, Niño Dios, cornetas, duendecillos, etc.
Las guirnaldas pueden ser doradas con lazos rojos o bastoncitos blancos (de "foam") con cintas verdes. También, puede colocar dos guirnaldas del mismo tamaño, una al lado de la otra, hechas de pino verde y colocarle un gran lazo rojo a cada una.
La puerta podría tener un lindo mensaje en letras grandes: como "Paz en Navidad", "Felices Pascuas". Y, si quiere, puede poner debajo la siempre representativa imagen del Niño Jesús. O Él en el pesebre.
Puede colocar sobre fondo rojo, verde o dorado, un angelito portando un letrerio o pancarta con mensaje breve y hermoso de Navidad.
Un niño con los brazos abiertos y saludando a la Navidad, también cabe.
Igualmente válido es colocar a alguien (ya sea Papá Noel, Santa, el Viejo Pascuero, o como prefieran llamarle) con un cargamento de regalos.
Usando Santa Claus, borlas, espigas, lazos, cintas de colores navideños, con creatividad puedes hacer algo muy bonito para decorar tu puerta.
Si deseas puedes colocar hasta una foto de tu familia sobre un fondo de papel de color navideño o con un marco dorado, verde o amarillo. Y, abajo de ella, un saludo de Navidad.
Recuerda, lo más importante es evitar recargar el adorno al punto de que en vez de resultar agradable desentone.