QUE UNA lámpara viene bien sobre una mesita de noche en una habitación es sabido por todos, pero ¿están prohibidas acaso en otros puntos de la casa? De ninguna forma.
La función de una lámpara de mesa o de sobremesa esa "dar luz" donde se la necesite.
En esos rincones de la casa donde -por cualquiera sea la razón- la luz no llega con facilidad, en los casos donde la iluminación de un hogar es deficiente o cuando la noche hace retroceder a la luz natural siempre es posible recurrir a esta valiosa y llamativa pieza.
Puede que una lámpara de pie sea la opción más agradable para sentarse a leer bajo sus destellos, pero cuando el espacio es reducido la lámpara de mesa puede convertirse en aliada de los lectores.
Hasta aquí estamos claros, pero ¿cuál lámpara de sobremesa le va a cuál ambiente? Saber coordinar es determinante cuando se pretende usar estos focos de luz dirigida.
Para quienes gustan de las formas clásicas y elegantes, las de tonos naturales y materiales como cerámica son las indicadas. Si viene sin pantalla, prefiere aquellas en tonos y texturas como el lino.
Los amantes de la madera están de suerte, el estilo étnico, que resalta los materiales naturales y aún las formas inspiradas en la naturaleza (troncos de árboles, madera sin tallar..etc). Los nuevos diseños en madera suelen ser un elemento decorativo poderoso, gracias a las llamativas formas que suelen tener.
La tendencia hacia lo industrial le ha dado nueva vida a los "lofts" y a los elementos decorativos metálicos y en tonos plateados que acentúan su "frío" origen. Las lámparas de iluminación tipo escritorio también salieron de las oficinas para colarse en otros puntos de las casas.
Aquellas con base de aluminio son livianas tienen la facilidad de dirigirse en varios puntos. Tan prácticas como quienes prefieren esta forma de decoración.
Al colocar una "lamparita" en una mesa se gana iluminación, pero hasta allí opina la mayoría de las personas; pero una lámpara de mesa ofrece una opción interesante poco aprovechada: la acentuación por iluminación.
Ubícala cerca de un cuadro, afiche, un florero, una fotografía.. las posibilidades son infinitas cuando se trata de resaltar un objeto que merece especial atención -según su propietario- pese a la oscuridad.
En ese caso, la luz puede ser dar directamente al objeto o o reflejarlo indirectamente.
Las lámparas de mesa -también denominadas "de sobremesa"- son la forma más práctica de iluminar un sitio en particular o crear algún tipo de ambiente. Su mejor cualidad es no necesitar de ningún proceso complejo para su instalación.
P. ¿Y cómo se le ocurrió la idea?
R. Yo no la tuve. Estaba ahí para quien quisiera verla.
Aventurero y apasionado "ciudadano global".