L as alergias son producidas por ciertos invasores como los ácaros, presentes en el hogar.
Vivimos a diario rodeados de alérgenos, lo bueno es que podemos eliminarlos, o al menos, minimizar su efecto dañino sobre nuestra salud.
El excremento y los ácaros muertos son desencadenantes más comunes de alergia y de los síntomas del asma.
En los dormitorios es donde más se acumulan, principalmente en la cama, sábanas y fundas.
Por ello es recomendable lavarlas por lo menos cada tres días o a diario si se trata de casos crónicos.
Los cubrecamas, como generalmente se usan por largas temporadas, están mucho tiempo sin lavarse y acumulan polvo y ácaros, así que también es bueno lavarlos una vez al mes.
Un dato clave, es que para matar los ácaros, el agua del lavado debe estar sobre los 60° centígrados, sino permanecen vivos. En caso de que queden residuos, después de lavada la prenda, se le puede pasar una aspiradora.
Las almohadas que más ácaros albergan son las fabricadas en lana. Lo recomendable es utilizar o adquirir aquellas de rellenos sintéticos.
Si tiene alfombras, hay que aspirarlas todos los días y lavarlas con desinfectante cada tres meses.
En vez de sacudir los muebles con un plumero, utilice un paño húmedo.
Los pisos, que normalmente se barren en seco, es mejor pasarles un trapo húmedo que atrape el polvo y no lo deje volando en el aire, ya que a fin de cuentas volverá al mismo lugar.
Los tejidos conviene mantenerlos en bolsas cerradas, y la ropa del clóset bien protegida.
Si le pica el cuerpo cuando se pone una chaqueta que no usaba hace largo tiempo, seguramente son los ácaros que le están caminando.
Prevención.
Para evitar estas molestas visitas coloque los colchones, ropa de cama y demás lencería del hogar al sol.
Lave a más de 60º C la ropa de cama y alfombras.
Utilice fundas antiácaros para los colchones y almohadas. De igual manera al comprar un colchón verifique que este tratado antiácaro o antialergias.
Evite los animales domésticos dentro de las recámaras.
Los muñecos de peluche, de sus hijos debe lavarlos cada cuatro días.
Otra opción es renovar frecuentemente las alfombras o tapices.
Estos prácticos consejos le ayudarán a que su hogar esté libre de gérmenes y al mismo tiempo su familia pueda gozar de un entorno saludable.