Si va a realizar algún cambio en su residencia, le recomendamos analice bien sus necesidades de espacio para saber qué lugares puede aprovechar al máximo. Existen métodos y trucos que nos orientan para sacar el mayor provecho a cada lugar. Cambiar la distribución dando acceso a las habitaciones por otra parte o incluso cambiando de uso, eliminar tabiques dejando zonas más diáfanas, utilizar los pasillos que suelen ser áreas perdidas, o hacer del salón una zona de paso. También puede recurrir a tabiques, corredores entre dos habitaciones o entre la cocina y el comedor. Los dejamos abiertos si queremos ganar amplitud y cerrados en los momentos en que se necesite mayor intimidad. Los tabiques pueden ser traslúcidos para ganar más luz de otra habitación en el caso de que una de ellas tenga poca entrada de luz o que no tenga ventanas. Otro sistema de separar son los muebles altos, los cuales ocupan menos espacio de ancho y se aprovecha la mayor altura posible, sin llegar al techo.
Lugares como los que se encuentran debajo de las escaleras, resultan espacios difíciles de utilizar por su escasa altura. Para estos casos se puede crear una zona de estar construyendo al fondo, una estantería donde se integran los elementos de una manera exacta ocupando el espacio.
En recámaras de reducidas dimensiones, se puede optar por incorporar una cama con un metro de altura para poder aprovechar la parte inferior en las cuales se puede colocar unas tablillas para guardar piezas de ropa doblada y demás accesorios que sean de uso frecuente.
Preparación: Se hierven sus hojas. Se puede tomar dos o tres tazas al día.
Esta raíz se puede elegir para empezar el día por su efecto tónico. Se ha usado con éxito en el mejoramiento del dolor en artritis y artrosis. En el hígado tiene un efecto descongestivo y hepatoprotector. Además, aumenta la secreción de bilis y elimina el colesterol en la sangre. Es un remedio seguro siempre que no se sobrepase, una taza al día.