Por esta razón, los 2, 800 trabajadores están a la expectativa de qué ocurrirá con su empresa, porque se calcula que de la actividad bananera dependen más de 15 mil personas.
Por otro lado, los trabajadores esperan que el equipo negociador del gobierno pueda estar presente, porque todos los contratos tienen cláusulas que atan a la empresa cooperativa, y por eso la productora no puede vender a nadie más.
En estos momentos dentro de la zona bananera se mantiene un clima de esperanza, tras conocer que la última alternativa que tienen el distrito de Barú de salir adelante es la modificación de estos contratos.
Los trabajadores esperan que la negociación sea exitosa, para comenzar a percibir mejores ingresos económicos que beneficien a sus familias.
Anhelan que el distrito de Barú vuelva a tener el auge de hace algunos años.