La cavidad central de la Neoregelia, debe mantenerse siempre con agua, limpia y fresca. Para cambiarla, se realiza por medio de una jeringuilla, una vez por semana.
Durante el invierno es recomendable mantenerla húmeda, mientras que en verano, es necesario regarla una o dos veces por semana.
Requiere de un fertilizante natural, que se debe aplicar en la cavidad central. Este abono debe estar compuesto de residuos orgánicos e inorgánicos mezclados con tierra y cal. Este se debe aplicar cada 15 días, mientras que en verano sólo se añade al agua la mitad de la dosis.
Se recomienda solamente podar las hojas magulladas o que estén dañadas o secas.
Cuidados
Rocíe las hojas por encima una vez por semana con la ayuda de un atomizador. Se recomienda preferiblemente utilizar agua de lluvia.
Llene la cavidad central de la planta con agua a temperatura ambiente.
Cuando utilice agua del grifo, déjela reposar un rato al sol antes de echarla.
Cuando la planta se marchita es síntoma de sequedad.
Si las hojas están pálidas es por falta dé luz, así que traslade la planta a un lugar donde le de luz solar, pero evite el sol del mediodía.
Si hay insectos debajo de las hojas, quítelos con un algodón empapado en alcohol métilico.
Para un pote, un drenaje adecuado es igual de importante que un buen riego. De no ser así, las plantas están abocadas a estropearse, ya que se pudrirán las raíces.
Por tanto, es imprescindible que los recipientes tengan buenos agujeros y que se mantengan limpios.
Durante los meses que se apróximan de tanto calor, es necesario que dentro de la casa proporcione un poco de ventilación y humedad a sus plantas.
Bastará rociarlas con un vaporizador o poner las macetas sobre recipientes con agua, además del riego necesario.
Tenga cuidado de no dejar gotas en las hojas, ya que actuarán como lupas diminutas ante el sol, produciendo quemaduras.
La extirpación de las puntas de las ramas nuevas en muchas plantas de follaje, favorece el espesor de las mimas.
Las plantas que producen flores todo el verano deben alimentarse con un fertilizante especial a base de potasio.
Elimine de su planta las hojas muertas o flores marchitas para evitar enfermedades por la proliferación de hongos y bacterias.
Las royas y el moho son dos infecciones frecuentes debidas a hongos que proliferan fácilmente en esta época del año. Aplique un fungicida genérico.