Son una opción que se pueden utilizar cuando es necesario separar espacios en un ambiente, de esta manera, no estará obligado a realizar cambios estructurales, como levantar paredes o colocar una separación más formal, como puede ser un panel divisorio en sus distintas variedades.
La utilidad, explica el decorador Alfredo Chang Dueñas, no se relaciona únicamente con la separación o creación de espacios: también como ornamento decorativo y hasta cubrir algún lugar de la casa que necesitemos emplear como depósito, al carecer de un espacio específico para ello.
Uso.
En un departamento de ambiente único, por ejemplo, el biombo puede separar el living-comedor de la cocina o, si las dimensiones lo permiten, habilitar un espacio como oficina o sala de estudio. Existen distintas propuestas en biombos, algunas más lujosas y costosas y otros más económicos.
Tamaño.
Dependerá del lugar al que esté destinado. Suelen ser más voluminosos para espacios grandes y de reducidas dimensiones para habitaciones pequeñas o para disimular los rincones que queremos que pasen inadvertidos. Los más tradicionales son los de dos, tres o más hojas. Estos se abren y despliegan a gusto de cada uno. Suelen ser rectangulares, con la parte superior recta, rematados en pico o haciendo ondas.
También se puede optar por modelos de hojas ovaladas o escalonadas con la parte central más alta y los laterales más bajos. Otra versión es el tipo mampara de un solo cuerpo, al estilo de los utilizados antiguamente en los hospitales, los que se apoyan sobre unas patas o ruedas para deslizarlos con facilidad. Su diseño es muy decorativo, pero al no poder plegarse, son difíciles de guardar cuando no se hace uso de ellos.