Cupido nos vuelve a visitar. Este 14 de febrero, Día de los enamorados, es para sorprender a tu pareja y no sólo con un detalle exclusivo, que es principal, también esmérate por organizar una romántica velada, una cena especial en casa y acompañada de una decoración creativa.
¿Y cómo hacerlo? pues te ofrecemos las claves para que el amor los envuelva en una noche que recordarás para siempre.
No olvides el rojo, el color de la pasión. Prepara una mesa inigualable. Puedes utilizar pétalos de rosas rojas como mantel, los servilleteros puedes hacerlos tú misma con una cuerda muy fina enrollada y sobre el plato no puede faltar una bonita carta de amor.
Debe primar el color rojo o el blanco en los cojines, las cortinas, la vajilla, la manta del sofá, etc. Para crear una atmósfera sensual tienes que hacer una buena selección de música.
Bríndale a tu recámara, un toque de realeza, con telas de algodón o lino en tonos piel o colores jugosos. Frambuesa, uva, caramelo, cocoa, melocotón, albaricoque, malva, terracota, lavanda y púrpura. Deja de lado el negro, blanco, gris, azul o gamas de verdes porque estos colores no lucen atractivos para estas ocasiones y pueden enfriar la pasión.
Si eres soltera, es probable que cubras la cama de almohadones con muchos fruncidos y volados, muñecas y animales de peluche. Todos ellos son vistos como protectores por el amante. Si quieres caer rendida de pasión en sus brazos, limpia tu cama de todos esos accesorios.
En el caso de los varones, puede que tu habitación sea un centro de operaciones, que incluya gimnasio, oficina, restaurante y todo lo que se te ocurra. Ningunapersona encuentra atractivo este ambiente. Para seducir, tienes que seguir los consejos que te presentamos al principio y devolverle a tu habitación su verdadera identidad: como nido de amor.
Rodéala de algunos objetos de arte erótico, arreglos de velas aromáticas y flores en la mesa de noche. Cierra la puerta del tocador y de los armarios y guarda las prendas de ropa. Enmarca la cama con mesas de noche y lámparas. Así estarás creando una sensación de igualdad entre la pareja y cada uno tendrá su lugar.
La noche de San Valentín puede ser muy larga. Te recomendamos no preparar una cena muy cargada. Eso sí, intenta conquistarle por el paladar.
Los bombones y las flores siguen siendo los regalos más románticos, pero una bonita cena a la luz de las velas es una pócima infalible.