La historia de Estados Unidos no solo se escribe en libros. Para conocerla también hay que verla plasmada en cientos de monumentos hechos de mármol, granito y piedra arenisca.
Estos fueron construidos de gran magnitud y me hicieron recordar que los norteamericanos siempre piensan en grande y lo muestran al planeta de una manera estupenda.

En un viaje por Washington, DC estuve delante de muchas de estas obras, cercanas unas de otras; llegar a ellas es más fácil caminando que en carro, por lo que es obligatorio usar zapatos cómodos.
La primera parada fue en el Memorial de Guerra del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, situado junto al Cementerio Nacional de Arlington, a las afueras de Washington, DC.

Es realmente asombroso el detalle en los rostros, cuerpos, inclusive armamentos en esta obra que muestra cinco marines y un médico de la Armada alzando la bandera estadounidense en el monte Suribachi durante la batalla de Iwo Jima de la Segunda Guerra Mundial.
Sobre su base se encuentran inscritos en dorado los lugares donde los marines murieron en batalla, incluye el nombre de Panamá que aparece haciendo referencia a la invasión de 1989.
De ahí al National Mall se tarda como 5 minutos en autobús porque está bastante distante. Antes pasamos por el Pentágono, la sede del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
Justo en el lugar donde se estrelló el vuelo 77 de American Arlines, durante los ataques del 11 de septiembre del 2001, hoy se sitúa un parque en el que los ciudadanos pueden ir a relajarse, hacer ejercicios o leer un libro.
En el centro de Washington.
En el National Mall es donde se concentran la mayoría de los monumentos alusivos a la historia, y aquí sí es recomendable la caminata. Es una zona libre enorme y repleta de parques y vegetación.
El Capitolio fue la siguiente parada. Solo subiendo un sinnúmero de escalinatas y llegando hasta lo alto podrás conocer su magnificencia.
El sitio alberga las dos cámaras del Congreso de los Estados Unidos.
Desde allí podrás ver de lejos el monumento a Thomas Jefferson y George Washington, llamado también obelisco, que es conmemorativo al primer presidente de los Estados Unidos y líder del revolucionario Ejército Continental. Tiene una altura de 170 metros.
Detrás de él está el Memorial a Abraham Lincoln, cuya arquitectura es al estilo griego y dentro de ella está la gran escultura de este personaje sentado.
Siempre se mantiene repleto de personas tomándose fotografías y observando los escritos de los discursos de Lincoln.
Cercano a él se encuentran el Monumento a los Veteranos de Vietnam, el Monumento a los Veteranos de la Guerra de Corea y el Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial.
Está también en el National Mall el Memorial Nacional a Martin Luther King, líder afroestadounidense que luchó por los derechos civiles en el país y muchos otros más.
Más allá de Washington.
En otras ciudades podrás encontrar más de estos memoriales nacionales, también museos y atractivos que mantienen viva la historia.
Inclusive de los atentados del 11 de septiembre ya se ha hecho un lugar turístico formal y hasta un museo.
La Zona Cero actualmente tiene dos fuentes con las dimensiones de las bases que tenían las torres gemelas. Alrededor de la fuente están escritos sobre mármol los nombres de los fallecidos.
La Zona Cero es un proyecto ambicioso y finalizará en el 2013, cuando luces reflectoras se iluminen en dirección recta hacia el cielo y salgan de estas dos fuentes, recordando lo que un día fue el World Trade Center.
Impresionante arquitectura
- Los terrenos del Capitolio cubren algo más de ciento diez hectáreas, la mayoría abarca jardín, acera y calle. El diseño fue originalmente concebido por el arquitecto estadounidense Frederick Law Olmsted, entre los años 1874 y 1892. Olmsted propuso terrazas de mármol en el lado norte, oeste y sur del Capitolio, que dibujan un búho sentado sobre una pirámide visto del cielo.