Si su mascota tiene algún malestar en sus ojos es fácil determinarlo. Cuando el perro tiene los ojos llorosos, con abundantes legañas, evidentemente no está saludable.
En el caso del gato, si pasa más tiempo pasando sus patitas por esta parte de su cara, que jugando y saltando, definitivamente le está molestando algo.
Uno de los problemas más comunes en felinos y caninos es la conjuntivitis. Se trata de una inflamación de la membrana que reviste la parte interna de los párpados y la superficie externa del ojo. Entre las causas de este mal están las alergias, infecciones, moquillo.
Cuando tienen conjuntivitis hay legañas, enrojecimiento y comezón, como en el caso de los humanos.
Lo primero que debe hacer es mantener el área limpia. Esto evitará que la situación empeore y, además, ayudará a la mascota a sentirse mejor.
Con un trozo de paño húmedo, o una borla de algodón empapado en agua tibia, se retira la materia pegajosa alrededor de los ojos de la mascota. Este procedimiento debe repetirse tres o cuatro veces al día o cuantas veces sea necesario.
El veterinario debe revisar al animal para determinar qué medicamento requiere. En ocasiones se prescriben soluciones oculares, pero antes de usar uno se le debe llevar al especialista.
Las soluciones oculares de uso humano suelen tener el mismo efecto en los animales, pero existen algunos que les pueden ocasionar daño. Normalmente, la pomada genera un poco de picazón por lo que es necesario quedarse un instante junto a la mascota para evitar que en su desespero se vaya a lastimar.
Un buen método para mantener el párpado limpio es utilizando lágrimas artificiales. En este caso quizás sea necesario sujetar al perro o al gato para que permita que le apliquen las gotas. Si su mascota es un felino, puede envolverlo en una toalla para mantenerlo controlado y así poder aplicar las lágrimas artificiales. En el caso de un perro, puede bastar con sujetar firmemente el hocico; si es muy grande y fuerte, pida colaboración a otros miembros de la familia.
Otra forma de proporcionarle alivio a la mascota es refrescándola con una toalla o paño previamente empapado en agua tibia y ligeramente exprimido colocado sobre los ojos. Sin duda alguna, su mascota se lo agradecerá toda la vida.