Las plantas son un valioso recurso en la decoración, que le permite hacer uso de su creatividad.
Antes que nada, partiendo de que hay una variedad de plantas, en todos los tamaños y con formas diversas de hojas, con mucho colorido de flores, que requieren, unas más o tras menos, cuidados especiales, vaya y haga un recorrido por distintos centros de jardinería y mire la oferta.
Si ya vio lo que quiere y puede comprarlas, sólo tiene que decidir en qué parte de la casa las va a colocar como elemento decorativo y a la vez purificador del ambiente y levantador del ánimo, ¿por qué no decirlo?
¿Acaso las flores y plantas con su sola presencia no nos relajan, distraen y aroman nuestra existencia?
Bueno, ¡manos a la obra! La naturaleza nos regala de manera pródiga con un mundo de plantas. Opciones sobran. Determine si va a colocar estas aliadas de la decoración y la salud en potes que cuelguen (¿grandes, chicos, medianos?) en el estudio, en la terraza, en una ventana, la esquina, como centro de mesa..
Por otra parte, respecto de los potes, elija entre mimbre, cerámica, metal u otro material y tenga en cuenta el espacio de que dispone para que la planta se luzca y que haga juego con el resto de la decoración.
Ahora bien, a menos que usted esté ducha en la materia, no olvide asesorarse con un jardinero o alguien experto en plantas, respecto de la temperatura, luz y otros requisitos de cada tipo de planta.
Igualmente, necesita saber a ciencia cierta cuánta agua necesita cada planta, no vaya a ser que la deje morir de sed o la ahogue y se pudra la raíz y por ende se le marchite.
El abono, es otro aspecto al que debe prestar atención.
Si toma en cuenta todos estos consejos, lo que resta es disfrutar de la belleza y energía positiva que hay en cada planta, ser vivo que ayuda a mantener el equilibrio en el planeta.