Originario de Italia, el bróculi o brécol nunca ha sido tan popular hasta que, paradójicamente, lo pusieron de actualidad los norteamericanos, que consumen 2.5 kilogramos por persona y año.
Es recomendado para las mujeres que planean un embarazo, es una verdura con un alto contenido en minerales (potasio), vitaminas y antioxidantes naturales que evitan el envejecimiento celular y favorecen la inmunidad del organismo.
Sin apenas calorías, es una fuente notable de vitamina C, ácido fólico, calcio y potasio.
No sólo es un excelente ingrediente gastronómico sino que ha demostrado tener gran cantidad de atributos como garante de la salud. Así, los estudios demuestran que tiene propiedades anticancerígenas, antianémicas, preventivas de la gastritis y reductoras de la función tiroidea y de la degeneración macular de la retina.
Pero no sólo es un tesoro para la salud: también es una joya en la mesa. Para la gran mayoría de los paladares, el brécol resulta menos oloroso y más aceptable que sus parientes de la familia de la col, como el repollo y la coliflor.
Los estudios sobre la efectividad del brécol en la prevención del cáncer son numerosos y, aunque las evidencias no llegan a ser irrefutables, apuntan a que ofrece quimioprotección, o sea, protección inespecífica frente a los agentes químicos que pueden provocar el cáncer.
Además, el brécol puede actuar en el estómago como antibiótico y es capaz de eliminar o disminuir la población de la bacteria Helicobacter pylori, uno de los causantes de la úlcera de estómago. Asimismo, su alto contenido en hierro, en clorofila y ácido fólico, hacen del brécol un alimento muy recomendable para personas con anemia.
También durante la menopausia es aconsejable su consumo pues contiene fitoestrógenos, con acción antiestrogénica similar a la de la soja, que permite paliar los síntomas de la menopausia.
Conserve el brócoli, sin lavarlo, en bolsas plásticas grandes o perforadas en un recipiente para vegetales del refrigerador, para que no se ponga fibroso y leñoso.
El brócoli mojado rápidamente se pone suave y con moho en el refrigerador "así que lávelo antes de usarlo". Conservelo fresco en el refrigerador de 3 a 5 días.
Lave el brócoli con agua fresca del chorro (grifo). No permita que se sumerjan en agua, pues perderá sus nutrientes. El brócoli fresco es delicioso crudo o cocinado. Cocine el brócoli al vapor de 3 a 4 minutos o sumérjalos en agua hirviendo el mismo tiempo. El brócoli cocinado demasiado tiempo se pone de color verde oscuro y pierde sus nutrientes, especialmente vitamina C.
Las hierbas y las especias que le dan más sabor al brócoli son: albahaca, ajo, bálsamo de limón, mejorana, orégano y tomillo.