Las rayas son todo un clásico en la decoración. Si las combinan entre sí, conseguirán su propio estilo.
Las mismas se unen o entrelazan para crear una serie de efectos ópticos que pueden llegar a transformar su sala de estar o dormitorio en un aposento real de la época victoriana.
Las telas y muebles decorados con rayas llenan de fantasía y buen gusto cualquier ambiente.
Verticales.
Tienen la capacidad de ampliar visualmente los espacios.
Una cortina confeccionada con diferentes telas de líneas harán que los techos parezcan más altos. Mientras más delgadas sean, dan la sensación de amplitud.
Las piezas de decoración, como lámparas, marcos de cuadro o cojines se verán esbeltas.
Si busca que su hogar se extienda, puede llenarlo de rayas verticales.
Horizontales.
Delimitan y acortan las distancias. Si su habitación es espaciosa, podrá utilizarla sin ningún problema, pero si es pequeña no es recomendable que la decore con este estilo. Si lo quiere usar puede vestir de rayas pequeñas detalles para que no distorsionen la visión del conjunto.
La combinación de rayas de distintos grosores y tonalidades de color, ya sean verticales, horizontales o cruzadas, junto con telas de otros estampados, como flores o cuadros son ricas en matices y le proporcionarán a las diferentes estancias un aire juvenil y atrevido.
Son muchas las personas que optan por pintar las paredes en tonos lisos y aplicar las texturas rayadas en muebles y accesorios, tales como cortina o tapiz de sillones.