No sólo hay que mantener limpios los muebles para que luzcan, sino que además necesitan que, de vez en cuando, se les aplique una buena cera para que la madera quede bien nutrida. Hay una gran variedad de aceites y otros productos naturales que resultan excelentes nutrientes para la mayoría de las maderas y además constituyen una buena protección para ellos.
Dura:
Es la más costosa, pero es la más resistente. Se puede elegir en esta modalidad entre madera de caoba, roble, castaño, haya, cerezo, nogal, fresno, wengé, teca, entre otros.
Blanda:
Es la más económica y ligera entre las que podemos encontrar, el pino, ciprés, abeto, chopo o abedul forman parte de este tipo de madera. A éstas maderas se les llama blanda no porque sean frágiles ni resistentes, sino por su facilidad para ser trabajada.
Cuidados.
Hay que tener muy en cuenta los diferentes tipos de madera que se pueden conseguir actualmente, ya que cada uno requiere de un cuidado distinto. Si aplicamos un producto de manera equivocada, seguramente terminemos estropeando nuestros muebles en vez de dejarlos como nuevos. Por eso, hoy le informamos qué es lo más eficaz para cada tipo de madera.
Generalmente, recurrimos a tratamientos a base de barnices, esmaltes y pinturas, que no sólo atenúan las virtudes de este noble material, sino que incluso pueden provocar alergias. Y lo cierto es que en determinadas superficies, estos elementos pueden atraer más polvo de lo común.
Para evitar estos problemas lo mejor es acudir a tratamientos más naturales, no olvidemos que la madera es una pieza natural, por lo que aplicarle tratamientos químicos no siempre es bueno. Puede optar por el cuidado con el aceite de linaza o carbonato sódico, que dejarán sus muebles bien limpios y libres de polvo.
Trucos.
Existen algunos que podemos utilizar para conservar nuestros muebles de madera: por ejemplo mezcle, en un recipiente, 1/2 vaso de vinagre de vino y 1/2 vaso de aceite de oliva y batirlos con un tenedor. Se impregna un trapo de algodón con esta mezcla y se frota con ella la madera. Se deja secar unos minutos y se saca brillo con un trapo de lana.
Para evitar que la madera se reseque y pierda brillo, es necesario encerarla periódicamente. Sin embargo, al cabo de los meses, las sucesivas capas de cera acaban acumulándose hasta el punto que la madera ofrece un aspecto engrasado y mate.
Eliminar.
Para los restos de cera reseca, diluya 1/2 vaso de vinagre con 1/2 vaso de agua y con ayuda de un paño de algodón frote la madera hasta que no quede rastro de cera. Con esto, elimina surcos de vasos y platos.
Manchas.
Si es una mancha de agua reciente, se puede eliminar fácilmente frotándolo con un tapón de corcho. Cuando el surco es antiguo, se deberá preparar una mezcla de gasolina y de cenizas (de madera o de cigarrillos), se aplica con ayuda de un trapo de algodón y se realiza movimientos circulares sobre la madera, desde el interior hacia el exterior.
Encerar con cerveza.
Los muebles de madera sobre todo si están colocados en un lugar donde les llega el sol directamente pierden el color. Además, el uso y paso del tiempo van produciendo en los muebles un aspecto de envejecimiento al quedar descoloridos, por eso la siguiente receta tiene como fin revivir los colores de los muebles, especialmente, los de roble.
Utilice 2/3 partes de cerveza, 1/3 parte de cera de abeja y 2 cucharadas de azúcar. Use un recipiente para mezclarlos los ingredientes, ponga el recipiente al fuego hasta que haga ebullición. Deje enfriar el preparado. Cuando la cera esté tibia, viértala en un frasco de vidrio.
Para aplicarlo, distribuya la cera muy dispersa sobre el mueble con una brocha plana, deje secar y abrillante con una gamuza, frotando siempre en dirección a la veta.